Yahiliyyah: “Los tiempos de la Ignorancia”.

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Templo de Baal en Palmira

La revelación de Muhammad fue el desenlace de una serie de proyectos e ideas que se gestaron durante siglos en las mentes árabes, y que desembocaron en uno de los movimientos más importantes de la historia de la humanidad: el Islam.

La Arabia Pre-Islámica, denominada Yahiliyyah -en castellano “Los tiempos de la Ignorancia”- por los musulmanes,  es una etapa que comprende la historia de Arabia hasta el surgimiento del Islam en el siglo VII. Durante este periodo, la Península no obtuvo ningún papel relevante a nivel internacional, pues se encontraba rodeada de tres grandes imperios que le hacían sombra: Bizancio, Persia y Abisinia. Además, su ardua climatología y geografía hacían de esta región un lugar inhóspito y peligroso, muy poco agradable para el asentamiento de grandes núcleos de población. Allí se habían asentado a partir del siglo II d.C, cierto número de individuos cristianos, de entre los que destacan monjes y misioneros monofisitas. De igual manera, los judíos habían llegado en mayor número, atraídos por la actividad comercial de las caravanas, y estableciéndose en varias comunidades como Yatrib. De este modo, a excepción de las comunidades sabeas y mineas del sur y estos residentes alóctonos, los pobladores de la Península se encontraban divididos en distintas tribus, y estas, a su vez, en varios clanes. Era una sociedad tribal patrilineal y patrilocal, aunque no era totalmente inusual hallar mujeres con cierta importancia dentro de su tribu. Se carecía de un gobierno central, y cada tribu se regía por sus propias normas, entre las que destacaban la defensa del honor y las costumbres ancestrales, la tradición oral tribal o Sunnah. Desviarse del código propio podía castigarse con el ostracismo y un individuo sin tribu se consideraba prácticamente inexistente a ojos del resto de beduinos. Las diferencias entre tribus desencadenaban la violencia intertribal o “días de los árabes”, conflictos armados entre estas, que según las fuentes coetáneas, eran bastante comunes dentro de la sociedad árabe.

Al-Lat en un relieve de Taif (Arabia Saudí) del 100 A.D.

Al-Lat en un relieve de Taif (Arabia Saudí) del 100 A.D.

Tampoco existía una norma religiosa común, cada tribu seguía sus prácticas ancestrales particulares y, aunque las deidades eran las mismas en toda la Península, cada comunidad brindaba mayor importancia a una u otra, cuyo linaje estaba relacionado con la fundación y el pasado de esa tribu. Para los árabes, la vida comenzaba con el nacimiento del ser y acababa justo con su muerte, pues el Dahr (en castellano, tiempo), era inevitable y destructor, y siempre conseguía poner fin a la vida de los seres. Sin embargo, existían ciertos fenómenos de la naturaleza que conseguían burlar esta ley temporal, cuya eternidad (Julud) era considerada de procedencia divina. Rocas y árboles participaban en estas creencias, siendo portadores de espíritus y dioses menores. De este modo se forman las distintas divinidades árabes, entre las que muy pronto destacaría Allah (El Dios), por ser aquel que traía las lluvias, asegurando así el mantenimiento de los habitantes del desierto, y también el garante de juramentos, crucial en las relaciones entre tribus. En algunas regiones, Allah había sido el creador de los cielos y la tierra, aunque esta creencia no repercutía de manera destacable en las creencias peninsulares. No obstante, la preferencia por esta deidad no significaba que fuera la única a la que los árabes rendían culto: Al-Manat, diosa del destino y dispensadora de bienes procedente de Qudaid; Al-Uzza, diosa de la fertilidad y relacionada con el linaje de la tribu de Muhammad, y Al-Lat, diosa astral cuyo culto se considera uno de los más antiguos de Arabia, las tres hijas de Allah, eran adoradas por toda la Península. También se importaron dioses de Siria y Mesopotamia, destacando el caso del dios Baal, convertido en Hubal por los árabes. Estos cultos se realizaban en los templos, entre los que destacaba la Ka’ba, en la ciudad de La Meca.

Esta ciudad, que más tarde protagonizaría algunos de los acontecimientos más relevantes dentro de la historia del Islam, era considerada como uno de los asentamientos más destacados de la Península, pues no solo su templo central era de gran importancia y objeto de peregrinaciones, sino que su posición geográfica hacía que numerosas caravanas atravesaran el centro. Se realizaban reuniones religiosas y sacrificios en la ciudad, y los cuidadores del tiempo –que paradójicamente eran elegidos de entre la tribu de Muhammad– obtenían un notable papel en la jerarquía social de la comunidad. A su vez, existían los adivinos, y se consultaba a los dioses sobre temas de índole doméstico tales como el casamiento y disputas locales. Las flechas adivinatorias era una de las prácticas más comunes dentro de estas creencias religiosas, así como los presagios en el vuelo de los cuervos.

Sin embargo, los pilares de la Arabia Pre-Islámica comienzan a desmoronarse a partir del siglo VII. Surgen por toda la región los hanifes, individuos que rechazan a todos los dioses e ídolos anteriores, sin inscribirse en ningún tipo de religión. Los escritos musulmanes cuentan como una flecha adivinatoria negativa para el hombre que la pidió, hizo que este se convirtiera al cristianismo, hecho que de algún modo indica que la sociedad árabe estaba agotada de sus antiguas costumbres y preparada para sufrir un cambio radical que sacudiría las civilizaciones de todo el mundo.

La Ka'ba en la actualidad.

La Ka’ba en la actualidad.

*Primera imagen: Ruinas del templo de Baas en Palmira (Siria).

Por: Marta Sacri (2014)

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 Bibliografía utilizada:
Ghani, A. (2011): El noble Corán: traducción comentada, Istambul : Çağri Yayinlari.
Tamayo, J. J. (2009): Islam. Cultura, religión y política, Madrid: Trotta.
Waines, D. (2008): El Islam, Madrid: Akal.

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  2. […] analizar los factores que propiciaron la aparición de este monoteísmo en Arabia en el artículo “Los tiempos de la Ignorancia”, el lector se dispone a ahondar en la figura del Profeta, en la que destacaremos los […]

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