Teogonía Griega, parte 1: De los ‘primordiales’.

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La gente que me conoce sabe, muy bien, el cariño especial que le tengo a la mitología griega, también sabe mi interés sobre cómo diferentes culturas tratan de explicar el origen del mundo y del hombre. La cosmogonía griega en ese aspecto es una de las más ricas y bellas de todas, llenas de simbolismo y por qué no, además, mucha visión.

En primer lugar quiero explicar la diferencia entre ‘teogonía’ y ‘cosmogonía’. La teogonía (del griego θεογονία: theogonía, literalmente origen/nacimiento de los dioses) da cuenta del origen de cada dios en diversas culturas alrededor del mundo. Al hablar de los dioses entendiéndolos como creadores del universo y todo lo existente, la teogonía siempre se relacionará con la cosmogonía (del griego κοσμογονία, kosmogonía o κοσμογενία, kosmogenía, literalmente nacimiento del cosmos) es decir, el relato mitológico que cada cultura tiene para explicar el origen del universo.

Cuando uno habla sobre cosmogonía siempre aparecen determinadas entidades ‘primordiales’ o ‘protogonos’, es decir, los primeros seres o aquellos que no fueron creados. Sobre los protogonos griegos no parece haber un concilio  claroentre diferentes autores, siendo algunos los que defienden que al principio sólo existían el «Caos» (abertura) y el «Eros» (amor), y que estos que engendraron todo lo demás, resaltando la figura del Eros como símbolo de la cohesión interna del cosmos y de las futuras uniones entre los distintos elementos. Hesíodo amplia el número de primordiales aunque respeta su aparición: Caos es el más viejo de los primordiales, sin embargo otros seres cosmogónicos elementales tampoco fueron engendrados, como Gaia (la Tierra) o Tártaros (el inframundo):

En primer lugar existió el Caos. Después Gea la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los Inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo. En el fondo de la tierra de anchos caminos existió el tenebroso Tártaro. Por último, Eros, el más .hermoso entre los dioses inmortales, que afloja los miembros y cautiva de todos los dioses y todos los hombres el corazón y la sensata voluntad en sus pechos.

 Theogonía. Hesíodo.

Caos

En algunos relatos, el Caos es aquello que existe antes que el resto de fuerzas elementales, es decir, el estado primigenio del cosmos infinito. El término procede del griego antiguo Χάος, ‘espacio que se abre’, o ‘hendidura’, y procede del verbo χἄω, que en formas derivadas significa ‘bostezar’, ‘abrirse una herida’ o ‘abrirse de una caverna’. Caos deriva de la raíz ghn o ghen del lenguaje protoindoeuropeo («hueco», «muy abierto»).

Generalmente, en la mayoría de relatos cosmogónicos se nos remonta a un momento de preexistencia o de caos originario, en el cual el mundo no estaba formado, pues los elementos que habían de constituirlo se hallaban en desorden; en este sentido, el relato mítico cosmogónico presenta el agrupamiento, paulatino o repentino, de estos elementos, en un lenguaje altamente simbólico, con la participación de elementos divinos que pueden poseer o no atributos antropomorfos.

Gea, por Anselm Feuerbach (1875).

Gaia

Gaya alternativamente Gaia, literalmente: «Tierra» o Gea (del latín Gæa) es la deidad primigenia que personifica la Tierra en la mitología griega . Es una deidad primordial y ctónica en el antiguo panteón griego. Algunas fuentes, afirman que Gea como la Madre Tierra es una evolución de la Gran Madre del preindoeuropeo, una diosa de la vida y la muerte generosa pero pavorosa, que había sido venerada ya desde el  Neolíticoen Oriente Próximo, Anatolia y la zona de influencia de la cultura egea, pero también más allá de Malta y las tierras etruscas. 

Aun siendo una figura importante en su mitología, Gea no fue particularmente honrada en el culto de la antigua Grecia. Su rol primordial la diferenciaba aparentemente de los posteriores dioses olímpicos, con personalidades mucho más desarrolladas. Le fueron dedicados templos en varios lugares de Grecia, incluyendo uno en la ladera sur de la Acrópolis ateniense (honrada como Ge Kourotrophos) y otro en Esparta, compartido con Zeus Agoraios. Aunque actúa en los mitos como una persona y a veces se la muestra en obras de arte surgiendo del suelo en forma humana, no puede decirse que se trate de una deidad completamente antropomórfica por su inmediata y directa identificación con la tierra como elemento físico y natural. Lo mismo ocurrirá con el resto de seres primordiale. Gaia también sería la madre de los animales terrestres.

Tártaros

Tártaros, romanización del griego Τάρτᾰρος, más conocido como Tártaro, que significa: el mundo inferior, el mundo de las tinieblas). Es un lugar de tormento y sufrimiento eternos, parecido al Infierno del Cristianismo y al Inframundo de las religiones paganas. En antiguas fuentes órficas y en las escuelas mistéricas es también la «cosa» ilimitada que existió primero, de la que nacieron la Luz y el Cosmos.

En tradiciones posteriores, el Tártaro se convirtió en el lugar donde el castigo se adecua al crimen. Por ejemplo Sisifo, que era un ladrón y un asesino, fue condenado a empujar eternamente una roca cuesta arriba sólo para verla caer por su propio peso. También allí se encontraba Ixión, el primer humano que derramó sangre de un pariente, haciendo que su suegro cayese a un pozo lleno de carbones en llamas para evitar pagarle la dote. Su justo castigo fue pasar la eternidad girando en una rueda en llamas. Tántalo, que disfrutaba de la confianza de los dioses conversando y cenando con ellos, compartió la comida y los secretos de los dioses con sus amigos. Su justo castigo fue ser sumergido hasta el cuello en agua fría, que desaparecía cada vez que intentaba saciar su sed, con suculentas uvas sobre él que subían fuera de su alcance cuando intentaba agarrarlas.

Eros

Eros (en griego antiguo Ἔρως) era el dios primordial responsable de la atracción sexual , el amor y el sexo, venerado también como un dios de la fertilidad. En el pensamiento griego parece haber dos aspectos en la concepción de Eros. En el primero es una deidad primordial que encarna no solo la fuerza del amor erótico sino también el impulso creativo de la siempre floreciente naturaleza, la Luz primigenia que es responsable de la creación y el orden de todas las cosas en el cosmos.

Posteriormente aparece la versión alternativa que hacía a Eros hijo de Afrodita con Ares (más comúnmente), o de  Poros y Penia , o a veces de Iris y Céfiro. Este Eros era un ayudante de Afrodita, que dirigía la fuerza primordial del amor y la llevaba a los mortales. En algunas versiones tenía dos hermanos llamados Anteros, la personificación del amor correspondido, e Hímero, la del deseo sexual. De acuerdo con la tradición iniciada por Eratóstenes, Eros era principalmente el patrón del amor entre hombres, mientras Afrodita presidía sobre el amor de los hombres por las mujeres. Su estatua podía encontrarse en las palestras, uno de los principales lugares de reunión de los hombres con sus amados, y a él hacían sacrificios los espartanos antes de la batalla. Meleagro recoge recoge este papel en un poema conservado en la Antología Palatina: «La reina Cipria, una mujer, aviva el fuego que enloquece a los hombres por las mujeres, pero el propio Eros convence la pasión de los hombres por los hombres.»

En algunas tradiciones se considera a Eros el padre de las aves.

Chronos y Ananké

Ananké y sus hijas las Moiras. Ilustración para una edición moderna de la obra de Platón ‘La República’. .

Según la tradición órfica (ver Orfismo aquí) habrían, además, 2 seres primordiales más: Chronos (el tiempo) y Ananké (el destino).

Chronos (griego antiguo: χρόνος, romanización: Khrónos), no confundir con Cronos (Κρόνος), hijo de Urano, es la personificación del tiempo. Surgió al principio de los tiempos formado por sí mismo como un ser incorpóreo y serpentino con tres cabezas: de hombre, de toro y de león. Se entrelazó con su compañera Ananké en una espiral en torno al huevo primigenio y lo separó, formando el universo ordenado de la tierra, el mar y el cielo.

Ananké o Anankaia,a veces Ananque(en griego antiguo Ἀνάγκη Ananke o Ἀνάγκαιη Anankaie) era la madre de las Moiras y la personificación de la inevitabilidad, la necesidad, la compulsión y la ineludibilidad. Surgió de la nada al principio de los tiempos formada por sí misma como un ser incorpóreo y serpentino cuyos brazos extendidos abarcaban todo el universo. Desde su aparición Ananké estuvo entrelazada con su compañero, Chronos.

Ananké y Chronos permanecieron eternamente entrelazados como las fuerzas del destino y el tiempo que rodean el universo, guiando la rotación de los cielos y el interminable paso del tiempo. Ambos estaban muy lejos del alcance de los dioses, cuyos destinos se decía que controlaban.

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Protogonos engendrados

Aquí entramos en todo un mundo lleno de contradicciones y preguntas, puesto que aparecen una serie de seres que comparten naturaleza con los primeros pero que no estaban al principio de todo.  Estos son los hijos de Caos: Nyx (noche) y Érebo (oscuridad), los hijos de estos, Éter (luz) y Hemera (día), y los hijos de Gea: Pontos (mar), Urano (cielo) y los Ourea (montañas). Posteriormente también se incluiría a Thalasa, personificación del Mar Mediterráneo, hija de Éter y Hemera y consorte de Ponto.

Del Caos surgieron Érebo y la negra Noche. De la Noche a se vez nacieron el Éter y el Día, a los que alumbró preñada en contacto amoroso con Érebo. Gea alumbró primero al estrellado Urano con sus mismas proporciones, para que la contuviera por todas partes y poder ser así sede siempre segura para los felices dioses. También dio a luz a las grandes Montañas, deliciosa morada de diosas, las Ninfas que habitan en los boscosos montes. Ella igualmente parió al estéril piélago de agitadas olas, el Ponto, sin mediar el grato comercio.

 Theogonía. Hesíodo.

Nyx

En la mitología griega, NyxNix o simplemente Noche (en griego antiguo, Νύξ) era la deidad primordial de la noche. También es llamada Nicte, y en los textos romanos que tratan este tema griego, su nombre se traduce como Nox.

En la Teogonía de Hesíodo, la Noche nació del Caos. Su descendencia es mucha, y reveladora. Con su hermano Érebo (Oscuridad), la Noche concibió a Éter (Puro brillo, Luminosidad) y Hemera(Día). Más tarde, por sí misma y sin intervención masculina engendró a toda una generación de dioses representantes de la oscuridad y el destino. Para Hesíodo hay dos formas de llegar a la vida: por división o por apareamiento. Después de Gea, casi todas las criaturas nacidas por división poseen atributos negativos. La Noche adquirió un papel incluso más importante en varios poemas fragmentarios atribuidos a Orfeo. En ellos, la Noche es el principio fundamental junto con su padre Caos.

En el libro 14 de la Illíada de Homero hay una interesante cita que refleja el poder de Nyx como deidad primordial. Uno de los hijos de Nyx, Hipnos, hizo dormir a Zeus una vez a instancias de Hera, lo que le permitió causar grandes infortunios a Heracles (quien regresaba por mar de la Troya de Laomedonte). Zeus montó en cólera y habría arrojado a Hipnos al mar si éste no hubiera huido asustado hasta Nyx, su madre. Hipnos sigue diciendo que Zeus, temiendo enfadar a Nyx, contuvo su furia y de esta forma Hipnos logró escapar.

Noche y Sueño, de Evelyn de Morgan (1878). En la obra podemos ver a Nyx de la mano de su hijo, Hipnos.

Érebo

Érebo (en griego antiguo  Ἔρεϐος Érebos, ‘oscuridad’, ‘negrura’ o ‘sombra’; en latín Erebus) era una deidad primordial, personificación de la oscuridad y la sombra, que llenaba todos los rincones y agujeros del mundo. También se le llamaba Skotos (Σκοτος). Se decía que sus densas nieblas de oscuridad rodeaban los bordes del mundo y llenaban los sombríos lugares subterráneos.

Nix arrastraba las oscuras nieblas de Érebo por los cielos llevando la noche al mundo, mientras Hemera las esparcía trayendo el día. Nix bloqueaba la luz del Éter (el aire superior brillante y luminoso) y Hemera despejaba la oscuridad permitiendo que el Éter volviese a iluminar la tierra. (Adviértase que en las antiguas cosmogonías se consideraba que la fuente del día era el Éter o atmósfera brillante y no el sol.)

De acuerdo a algunas leyendas posteriores, Érebo era parte del inframundo, e incluso a veces se usaba como sinónimo. Él era el lugar por donde los muertos tenían que pasar inmediatamente después de fallecer. Después Caronte los porteaba cruzando el río Aqueronte y entraban al Tártaro, el verdadero inframundo.

Éter

Éter (griego antiguo: Αἰθήρ, romanización: Aithḗ) es un elemento, más puro y más brillante que el aire, y a la vez la región que ocupa este elemento. También es la personificación de dicho elemento

En los poemas homéricos, el Éter es concebido como una región por encima del ἀήρ (aér, «aire») que a su vez está bajo el Οὐρανός (ouranós, «firmamento») y guarda una estrecha relación con él.

Es la región donde habitan los dioses y es el dominio de Zeus tras el reparto del mundo. Puede contener nubes, atributo de Zeus, estas surgen del Éter según voluntad.

En los Himnos homéricos, El Sol está en el Éter . Los vientos como el Céfiro soplan desde esta región por voluntad de Zeus . En el Himno a los Dioscuros(v. 13) éstos son presentados como moradores del Éter, desde donde también pueden controlar los vientos.

Hemera

Hemera, por William-Adolphe Bouguereau (1884).

Hemera (en griego antiguo Ἡμέρα Hêméra, ‘día’) era una deidad primordial personificación femenina del día. También era llamada Amar (Αμαρ, ‘día’). Los romanos le dieron el hombre de Dies.

Según Hesíodo era hija de Érebo  (la Oscuridad) y Nyx (la Noche). Cicerón opina que Dies debe lógicamente ser un dios, si Urano lo es. El poeta Baquílides afirma que sus padres eran Nyx y Chronos, pero Higino  menciona en su prefacio a las Fábulas que surgió del Caos y que Nyx era su hermana.

Hemera era la equivalente femenina de su hermano y consorte de Éter (la Luz), pero ninguno de ellos figuraba activamente en la mitología o el culto. Según Higino, fue madre con Éter de Talasa, la diosa primordial del mar y también de Gea y Urano.

Como diosa del día, Hemera salía del Tártaro justo cuando Nyx entraba en él, y ésta volvía a salir cuando Hemera regresaba:

Allí donde la Noche y la Luz del día se acercan más y se saludan entre ellas pasando alternativamente el gran vestíbulo de bronce. Cuando una va a entrar, ya la otra está yendo hacia la puerta, y nunca el palacio acoge entre sus muros a ambas, sino que siempre una de ellas fuera del palacio da vueltas por la tierra y la otra espera en la morada hasta que llegue el momento de su viaje.

 Theogonía. Hesíodo.

 

Urano

Urano (en griego antiguo, Οὐρανός, Ouranos, que significa ‘cielo’, ‘firmamento’; latinizado Uranus) es, para la mitología griega, un dios primordial personificador del cielo. Su equivalente en la mitología romana era Caelus. Era hijo de Gea, la Madre Tierra que, dice Hesíodo en Teogonía, lo engendró sola  ‘con sus mismas proporciones’ (ἐγείνατο ἶσον ἑωυτῇ)  y a la que luego él desposará. Este acto de alumbramiento asexuado ha sido concebido como una versión cosmogónica del principio cosmológico de la separación del cielo y la tierra a partir de una masa indiferenciada, cuyo duplicado poético es el mito de la castración de Urano. Ambos fueron los padres de la primera generación de Titanes, así como los ancestros de la mayoría de los dioses griegos; sin embargo, ningún culto específico de Urano sobrevivió en la época clásica, y el dios no aparece entre los motivos usuales de las ilustraciones de la cerámica griega.

Como elemento físico, ὁ ουρανός era el límite superior del cosmos. La mayoría de los especialistas piensa que el cielo era concebido como una bóveda, aunque West, comentador de la Teogonía, señala que los domos son poco frecuentes después del periodo micénico y cree que el cielo era pensado como plano y paralelo a la tierra, puesto que la forma de bóveda no permite explicar la necesidad de que Atlas tuviera que mantener separada de la tierra a una estructura semejante. En la épica griega es frecuente la calificación de Urano como ἀστερόεντος, ‘estrellado’.

Mosaico de Thalasa. Siglo V A.C.

Pontos y Thalasa

En la mitología griega, Ponto (en griego antiguo Πόντος Póntos, ‘mar’; en latín Pontus) era un antigua deidad primordial, hijo de Gea y hermano de Urano. Hesíodo cuenta que Gea engendró a Ponto por sí misma, sin emparejarse. Para él, Ponto parece poco más que una personificación del mar. Higino afirmaba que fue hijo de Gea con Éter, el Aire. 

Talasa (en griego antiguo, Θάλασσα Thálassa, Θάλασση Thálassê o Θάλαττη Thalattê, ‘mar’) era una deidad primordial del mar, hija de Éter y Hemera, personificación del mar Mediterráneo, Mesogeios Thalassa (Μεσόγειος Θάλασσα), que significa lo mismo que en latín: «mar en medio de las tierras.»

Fue madre con Ponto de los nueve Telquines, de la ninfa Halia  y de los peces del mar. También fue madre de Egeón, la personificación del mar Egeo. Hesíodo no menciona nada sobre Thalasa y sus hijos, siendo la consideración de estos muy posterior.

Ourea y Nesoi

Los Ourea (en griego antiguo Oὔρεα, de οὔρος oúros u ὄρος óros, ‘montaña’) eran los protogonos de las montañas. Raramente mencionados, eran descendientes de Gea (la Tierra) sin padre, y por tanto hermanos de Urano y Pontos.

Entre los Ourea más importantes se consideran:

– Athos, una montaña de Tracia.

-Citerón, macizo montañoso de Beocia.

Etna, volcán de Sicilia

– Helicón, montaña de Beocia. Compitió con Citerón.

– Montaña de Beocia que crio a Dionisos.

Olimpo, la montaña más alta de Grecia. Hogar de los dioses olímpicos.

– Parnes, montaña de Beocia.

– Tmolo, montaña de Lidia.

Las personificaciones de las islas, Nesoi, se decía que habían sido en tiempos antiguos montañas pero que Poseidón las golpeó violentamente y las sumergió en el mar con su tridente.

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Debido a la complejidad de este tipo de deidades/personificaciones de los elementos y dado el fuerte simbolismo de sus descripciones, he querido separar a estos de los verdaderos dioses, o lo que entendemos más frecuentemente como dioses: Poseidon es el dios de los mares siendo Pontos la deidad que encarna al mar mismo, una deidad elemental. En la próxima entrada os hablaré de los primeros dioses y sus distintas ramas de procedencia. Para terminar os dejo un mapa sobre la teogonía griega (ver aquí).

Escritor/Editor/Redactor: Kyrios Bromios

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