Rusia – Tiempos Turbios (Edad Moderna)

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Buenas una vez más, señores lectores. Hoy os vengo a mostrar un periodo importante en la historia de Rusia. Intentaré no dar demasiados detalles y que todo quede bien claro, aunque debo de advertir que será algo largo. ¡Espero que lo disfruten!

«Tiempos turbios» es el nombre coloquial que se le da al periodo entre 1598 y 1613 en territorio de la actual Rusia. Os pongo en situación: desde los años 40 hasta los 80 del siglo XVI, el zar ruso era Iván IV el Terrible. Borís Godunov, un hombre proveniente de una antigua familia de origen tártaro, después de haber ejercido de arquero de la guardia rusa, entró a formar parte de la Opríchnina, encabezada por el mismo Ivan IV. Éste último, después de intentar abdicar, volvió a Moscú a retomar la corona con la condición de tener poder ilimitado. Dicha condición dividió la nación, creándose la mencionada Opríchnina y Zémschinala cual defendía la tradicional forma de gobierno y administración zarista. Borís Godunov consolidó su poder casándose con la hija del favorito del zar, siendo elevado al rango de boyardo (término de origen eslavo que equivale al noble terrateniente europeo). Su aproximación al zar era evidente, y llegó hasta el mismísimo casamiento de la hija de Borís con el hijo de Ivan, Teodoro I, sucesor del trono. En 1584 Ivan llamó a su hijo para comunicarle que sería el heredero, debido a su grave estado de salud, y le advirtió de que intentara evitar conflictos de magnitud nacional debido a la delicada situación del país. Es un hecho el que muchos consideraran a su hijo un inútil a la hora de gobernar, de carácter mas que inadecuado y débil y su dedicación y respaldo religiosos eran excesivos (por no decir máximos).

Ivan IV el Terrible

Ivan IV el Terrible

La Iglesia Ortodoxa solo reconoció como legítimos sus tres primeros matrimonios, por lo que el hijo del zar, Dimitri, no era oficialmente su hijo (a parte de que tenía apenas dos años) y por lo tanto fue enviado con su correspondiente madre a una ciudad no muy lejana de Moscú. Boris Godunov, ante la necesidad de tener un hombre de confianza y que mantuviera firme el poder del zar, fue nombrado regente de facto, ganándole el puesto a los candidatos Nikita Románovich y a su hijo, los cuales eran tío y sobrino (y a la vez tutores) del zar. A los pocos años, el hijo menor del fallecido Ivan IV, Dimitri, fue hallado muerto en el palacio en el que se alojaba. La versión oficial dedujo que la causa fue el ataque epiléptico que sufrió el joven cuando jugaba con una arma blanca. Los oportunistas enemigos de Godunov le acusaron de haber encargado el asesinato del joven e intentaron desacreditarlo ante la población. Dicha versión nunca se pudo confirmar.

Boris Godunov

Boris Godunov

El zar Teodoro I, siguiendo junto su fanatismo religioso, fue nombrado oficialmente patriarca (la mayor designación en la jerarquía ortodoxa) independizando a la Iglesia Ortodoxa de Constantinopla, dejando así a Boris el completo control ante el país, el cual consiguió vencer a la conspiración en su contra. Su gobierno era prudente y en general pacifista. Hizo una política externa mas que aceptable, recuperó los pueblos capturados por Suecia años atrás, inició una toma de control y repoblación de Siberia y expulsó con contundencia a los tártaros que asediaron en un serio ataque a Moscú (después de lo cual, fue ascendido a koniushi, un rango social superior al de boyardo). Después de la muerte de Teodoro, su mujer, la directa heredera del trono, rechaza el puesto para retirarse a un monasterio. Al no ser heredero directo y el hecho de haber sido acusado de asesinato, Boris tuvo que acceder al trono mediante el primer «parlamento» creado en territorio ruso, el cual le concedió la mayoría de votos. Su gobierno no fue tan exitoso como el que ejerció antes de la muerte de Teodoro I.

Un dato determinante fue la gran hambruna que sufrió la población en los últimos años de su gobierno, debido a las pésimas condiciones climatológicas que no permitían obtener cosechas productivas. Así, junto a las típicas y frecuentes plagas de aquella época, surgió la inestabilidad económica, las protestas y las conspiraciones, aumentaron los atracos y la delincuencia, y en general, la falta de confianza de los distintos grupos étnicos que componían el país. Dirigidos por la familia Romanov, la cual se opuso (entre otros) sin resultado al gobierno de Godunov, en la nación se crearon rumores que el fallecido hizo de Ivan IV, Dimitri, todavía estaba vivo, y que se encontraba en el exilio o escondido en algún rincón del país. Debido al descontento y al odio social hacia Godunov, éste rumor no cesó y se extendió por los distintos reinos vecinos. Así, surgió un impostor en territorios polaco-lituanos que afirmaba ser Dimitri, y después de años de insistencia en su candidatura al trono, encontró apoyo tanto de parte de Rusia como de otros territorios como los Estados Pontificios o la Mancomunidad polaco-lituana. A esos factores se unió el interés de la Mancomunidad de extender su influencia sobre Rusia y el interés del papado en volver a establecer la Iglesia Católica Romana en territorios eslavos. La entrada de Dimitri con un pequeño ejército en Rusia inició la Guerra Polaco-Moscovita (1605-1618). Después del inicio de la revueltas populares, la pérdida de autoridad y el hecho de que todo el mundo se volvía en su contra, Godunov empezó a sufrir alucinaciones, hasta que murió en 1605 por causas desconocidas. Su hijo heredó el trono por dos meses con el apoyo de su madre, aunque los boyardos le obligaron a abdicar. Ambos fueron ejecutados después de que el falso Dimitri entrara en Moscú y fuera reconocido como hijo por la viuda madre de Dimitri (no sería correcto decir «su madre»).

Emblema de los Romanov

Emblema de los Romanov

¿Resultado? Absolutamente ninguno. Dimitri, al cabo de un año, sufrió una conspiración dirigida por el knyaz Vasili Shuiski, proveniente de la Dinastía Rúrika (la que gobernaba en la Rusia de Kiev) debido al descontento eclesiástico (su religión no varió al contraer matrimonio) y de los boyardos, y acabó siendo asesinado, junto a todos sus partidarios. Se estima que murieron 2.000 polacos a manos de Shuiski y sus hombres. El cuerpo de Dmitri fue hecho pedazos, expuesto al público, quemado, y sus cenizas fueron finalmente disparadas por un cañón en dirección a Polonia. Vasili fue elegido zar por una asamblea compuesta de sus partidario. Nadie quedó contento, y apareció un nuevo impostor. Además, después del pacto de alianza entre Rusia y Suecia, el rey de la Mancomunidad Polaco-Lituana veía a la misma como una amenaza, y decidió que era hora de intervenir y vengarse de la humillación y masacre ejecutada por Shuiski. El segundo farsante, Dimitri II, se situó en Túshino, no muy lejos de Moscú, pero fue derrocado por el ejército polaco para apoyar a su contrincante, el hijo del rey de la Mancomunidad, de nombre Ladislao. Tras la batalla de Klushino, en la que las fuerzas sueco-rusas acabaron perdiendo, se obligó a Shuiski a abdicar, y fue encarcelado en Polonia, donde años mas tarde murió. Los siete boyardos mas importantes pactaron con Ladislao que le apoyarían si mantendría la ortodoxia rusa y les otorgara algunos privilegios, después de lo que las fuerzas polacas entraron en Kremlin. Sin embargo, el rey de la Mancomunidad, se opuso y decidió alzarse él mismo al trono e instaurar el Catolicismo Romano.

El descontento de la población por su gobernador y por las creéncias impuestas, el inconformismo de Suecia por sus inminentes conflictos con Polonia en territorios bálticos hizo que la inestabilidad continuara. Suecia apoyó a su propio falso Dimitri (Dimitri III «El Falso», el tercer impostor que surgió) como pretendiente al trono, el cual fue designado zarevich (zar joven), aunque en un plazo muy corto de tiempo acabaría nuevamente asesinado, sin siquiera haber consolidado su poder. La situación no podía ser peor, el país estaba en estado crítico por la lucha constante entre todos los bandos en desacuerdo: boyardos, suecos y polacos peleaban por los territorios entre sí, la población provocaba continuos disturbios y los tártaros arrasaban desde las fronteras del sur. La crisis culminó con la masacre de 7000 moscovitas por parte de mercenarios alemanes y la guardia polaca y el incendio masivo de la ciudad para parar los disturbios.

Minin haciendo un llamamiento al pueblo.

Minin haciendo un llamamiento al pueblo.

Después de quedar devastadas decenas de ciudades y centros urbanos, surgió un levantamiento patriótico, encabezado por Kuzmá Minin, un mercader, y Dimitri Pozharski, un miembro de la mencionada Dinastía Rúrika. Tras el enfrentamiento de Moscú el 1 de Noviembre, los invasores tuvieron que refugiarse en Kremlin; seguidamente los ejércitos polacos de los alrededores tuvieron que retirarse, por lo que la guarnición de Kremlin tuvo que rendirse ante Pozharski. Desde entonces, el día 4 de Noviembre de cada año se celebra el Día de la Unidad Nacional. Tras ésto, se celebró una asamblea nacional, después de la cual se nombró a Mikhail Romanov como zar, relacionado con la dinastía Romanov por el matrimonio que contrajo su padre. En 1617 se firmó el Tratado de Stolbovo y en 1619 el de Deulino, poniendo así fin a las guerras con Suecia y Polonia, respectivamente. Todas las clases sociales se unieron y apoyaron a la familia Romanov, la cual perduraría en el trono y daría lugar al surgimiento del poderoso Imperio Ruso.

Minin_i_Pozharskiy

Minin y Pozharsky

Escritor/Editor/Redactor: HookWallet

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