Manual de armas de asedio: La Catapulta (I)

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Manual de armas de asedio: La Catapulta (I)

Como dicen, la cabra tira pal’ monte, y como buen ingeniero que soy, me intereso por los temas que, en cierto modo, tienen algo de relación con mi campo de trabajo.
Hoy vengo a iniciar una serie de artículos todos ellos relacionados con las armas de asedio, indiferentemente de quienes fuesen los inventores, o cuando se hiciesen, pues no soy muy propenso a tratar temas de Hª.
Esta vez, y para dar inicio a la saga, voy a empezar hablando de la más conocida de las armas de asedio, nuestra amiga la catapulta.

Reproducción de una ballesta de estilo francés.

Para entrar un poquitín en situación, se cree que la catapulta (katapeltikon) tiene su origen en la antigua Grecia, en la ciudad de Siracusa, dónde los ingenieros y artesanos griegos buscaban el método más eficiente para hacer más fuerte su ejército, y no encontraron otra solución que la de crear una herramienta de dimensiones más o menos grandes, que se encargase de lanzar proyectiles a largas distancias y a gran velocidad.

La primera de las ideas que se tomaron para desarrollar dicha arma de asedio fue la de fijar un arco en una posición, de dimensiones más grandes que las habituales, y hacer que lanzase proyectiles más grandes que una mera flecha. Gracias a esa idea surgieron unos arcos más grandes llamados ballistae, o ballestas.

Tipología catapulteril

El modelo precursor, con más similitud al arco.

El modelo precursor, con más similitud al arco.

Las catapultas de tensión: Son las que funcionan gracias a que almacenan su energía, al ser tensado un arco de metal, madera o cuerno y fueron las primeras en hacer su aparición, ya que descienden directamente de los arcos manuales. Algunas catapultas de asalto romanas utilizaban este sistema desde la primera centuria antes de Cristo, con algunas variantes.

“Las catapultas de toda la vida”


Las catapulta de torsión: Son aquellas que son accionadas gracias a la fuerza almacenada al «torcer», una madeja de cuerdas, tendones o crin de caballo, según la época de que se trate. Los romanos fueron los perfeccionistas de este tipo de catapulta. Algunos ejemplos de este tipo son: Las ballestas romanas, los Onagros, el escorpión, etc.

Trebuchet, mis favoritas (empleadas también por orcos en ESDLA)


La catapulta de contrapeso: Fue un invento aparentemente reciente; por lo menos eso dicen algunos autores, sin embargo no todos coinciden en ello. Esta catapulta funcionaba a base de un contrapeso, con una masa muy superior al peso del proyectil, en el caso del Trebuchet con una relación que variaba de 80 a 100 veces. La ventaja de este tipo de máquina de guerra, con respecto a las anteriores, es que podía almacenar la energía sin cambios ni fugas. Cosa que las anteriores, no podían ya que con el tiempo iban perdiendo su fuerza y elasticidad, incluso dañarse si no eran disparadas en un corto periodo de tiempo.

Claro ejemplo de la ingeniería china en armas de asedio.


La catapulta de tracción: Fue un invento de los chinos que llamaron hsuan feng, utilizada aproximadamente en el año 200 de nuestra era. Esta catapulta funciona a base del impulso humano y su principio es muy parecido al del Trebuchet; es decir, utilizan la palanca y la honda para aumentar la fuerza de salida del proyectil. Esta catapulta fue sin duda el antepasado del Trebuchet, ya que es natural su evolución.

Crea tu propia catapulta

Si queréis vacilar a vuestros amigos, o queréis colar la fabricación de una catapulta como un proyecto del colegio, para vuestra asignatura de tecnología, o cualquier cosa, recomiendo firmemente mirarse este tutorial, en versión únicamente inglesa, de cómo haceros una catapulta Trebuchet.

Wooden Desktop Trebuchet en Instructables

El "resultado" final, una mini-Trebuchet destructora y mortífera.

Como nota personal solo diré que recomiendo que hagáis cálculo de contrapesos, ya que de lo contrario puede resultar peligroso.

Escritor/Redactor: Luigiht

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