Lugdunon, la ciudad de los templos. [Eluveitie – análisis]

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

La penúltima canción del “Everything remains as it never was” (Eluveitie) nos habla de la ciudad gala de Lugdunon, en latín Lugdunum, la actual Lyon. En época romana se convirtió en el principal centro administrativo y religioso de la Galia, e, incluso, poseía su propia moneda.

Siempre suelo hacer una breve introducción acerca de la canción, y esta vez no será para menos. Al igual que en la mayoría de los temas del álbum, la zanfoña contiene un gran protagonismo; sin embargo, en esta ocasión, el papel principal lo poseerá la gaita. Me atrevería a decir que quizá sea la canción más melancólica del álbum, a nivel musical. Una excelente melodía de flauta que comienza en el 2.18 da paso a un solo de guitarra, algo prácticamente inédito en el grupo, que no suele hacer este tipo de cosas en ninguno de sus temas. Por último, el violín se hace un hueco como solista mientras un coro canta, aunque debo decir que el coro siempre me sonó algo más indígena que galo…

Acueducto de Lyon

A pesar de no ser mencionada por Julio César en su “De Bello Gallico”, sabemos que, antes de la invasión romana, existían varios asentamientos galos en la zona. Lugdunum es la latinización de su verdadero nombre: Lugdunon o Lugodunon, cuyo significado es “la colina de los cuervos”. Lug es una de las deidades más importantes en el panteón celta, y, su mensajero, era un cuervo. Para más información acerca del significado del cuervo en el mundo celta, podéis leer el análisis de “Quoth the raven, otra de las canciones de Eluveitie. Este ave está asociado con el gallo, que, casualmente es uno de los símbolos franceses por excelencia.

La importancia de este asentamiento se debe, principalmente, a su cercanía respecto a dos ríos navegables: el Ródano y el Saona, y, las numerosas visitas de emperadores tales como Augusto lo demuestran. Incluso Claudio y Caracalla nacieron en la ciudad. Lyon cuenta con importantes construcciones de la época: dos teatros, un anfiteatro y varios santuarios. A su vez, se halla el museo galo-romano, cuyas piezas estrella son las placas de bronce que contienen el discurso del emperador Claudio sobre la admisión del pueblo galo en el senado romano. También destaca el calendario de Coligny,  que contiene unas extrañas inscripciones en el idioma autóctono de la zona. A pesar de su mala conservación, existen vestigios de cuatro acueductos en la ciudad, así como un gran número de templos dedicados a Cibeles, de origen babilónico, y otras divinidades galas.

A finales del siglo II d.C, la ciudad fue sacudida por una terrible batalla, que enfrentó al emperador Septimio Severo, contra el traidor Clodio Albino. Un siglo más tarde, Lugdunum entraría en declive y perdería su condición de capital frente a Tréveris, muy cercana a la frontera con el Rin. La historia de la ciudad es extensa; no obstante, los datos que son relevantes en la canción de los suizos son sólo los religiosos:

Lugdunon

Estrofas:

Nos pusimos en camino,
una comitiva
con corcel y carro,
así recorrimos la tierra.
Sigilosamente,
salimos fuera
para encontrar nuevas orillas
cuando un presagio nos invadió.

Zarpad, corazones
hacia un mar de esperanza.
El druida bendijo
este monte profetizado.
No escatimamos en esfuerzos,
Nos enfrentamos a la angustia,
todavía una incandescente mecha,
un fuego encendido…

Pre-estribillo:

Como un lugar transitorio
nos enfrentamos a un faro latente
el refugio vaticinado,
una fortaleza de eras por venir.

Estribillo:

Con el surgimiento de un nuevo amanecer,
despertó la hija del sol,
flotando con sus alas negras
sobrevolando bien alto los profetizados cielos.

Estrofas:

Seguimos
los ritos de los antiguo
mientras nos mantuvimos
en la nueva tierra ordenada.
Contuvimos nuestra respiración
cuando los cielos se tornaron negros
y surgió una tormenta,
una bandada de cuervos.

¡Y quién lo iba a decir!
Los pájaros negros se diversificaron,
un amplio círculo,
en los desgarrados cielos.
Acentuaron el nemeton
en la brillante colina
y una vez, y otra, y otra.
El presagio fue testigo.

Adiantunne ni exverti
Adiantunne di nappisetu

*Nemeton: Santuario donde los celtas practicaban el culto a las divinidades, dirigidos por druidas.
Traducción: Marta Sacri
Escritor/Editor/Redactor: Marta Sacri
 

4 criticas en “Lugdunon, la ciudad de los templos. [Eluveitie – análisis]”

  1. VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    Preciosa la ciudad de Lyon. Ademas, la visita al museo Galo-Romano es altamente recomendable 🙂

  2. VN:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    Otra vez lo bordas, Marta! 😀

  3. VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    Otro gran aporte 🙂

    Llevo poco tiempo con el blog, pero, entrada tras entrada, quedo más satisfecho con él 🙂

    Gran trabajo. ¡A seguir!

  4. […] del juicio Orgétorix murió misteriosamente mientras iba a reunirse con sus aliados cerca de Lugdunon. Entre las hipótesis se habla de un sicario, un envenenamiento o hasta de un inexplicable […]

Escribe una critica