Los vikingos en Galicia. Parte I

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Las primeras incursiones vikingas tuvieron lugar en torno al año 793 (Primera incursión registrada) en el monasterio de Lindisfarne en el norte de Inglaterra; a partir de ahí, los saqueos e incursiones sobre todo en iglesias se suceden por toda Europa. Había varios tipos de ataques: incursiones individuales,expediciones políticas, intentos de colonización y actividades comerciales. En todas sus modalidades eran especialmente hábiles, sobre todo gracias a su avanzado sistema de navegación (por el contrario de lo que César Vidal opina), por lo que en poco tiempo se convirtieron en el terror de los mares, pero también de los ríos, ya que por ejemplo en Francia penetraron por el Loira y por el Sena hasta París destrozando todo a su paso, igual  sucedió en Galicia ya que entraron por la Guarda en Pontevedra y llegaron hasta Lugo, arrasando Tui a su paso y un monasterio situado según los textos en o Corgo (Lugo) del que nada queda actualmente.

Las embarcaciones normalmente eran bajas y ligeras y de diversos tamaños, lo que permitía que se moviesen velozmente; por ejemplo el barco de Oseberg medía unos 22 metros de largo y pesaba unas 20 toneladas. La capacidad de los barcos iba desde los  12 hombres hasta los 100 y cada tipo de embarcación recibía un nombre, entre los más conocidos están el término “drakkar”(“dragón” en islandés) que era un tipo de embarcación de las más grandes, y  “snekke”(“serpiente” en islandés) que era más pequeño.Otro nombre que reciben  de manera más genérica es el de “knörr”, utilizado normalmente para navíos mercantes.

Otro de los trucos que hacían tan rápidos y temidos a los vikingos en el mar era que llevaban muy poca carga;  su estrategia consistía en ir saqueando las ciudades costeras que encontraban cuando lo necesitaban y así ahorraban peso y espacio en las embarcaciones.

Para entender mejor las invasiones que tuvieron lugar en esta época en la península ibérica tenemos que ponernos en el contexto del momento. Cuando los primeros vikingos llegaron a Hispania en el 866, ésta ya había sido invadida por los musulmanes hacía más de un  siglo, en el año 711, y se encontraba en sus manos casi en su totalidad, excepto la parte más al norte. Las crónicas que cuentan la historia de las invasiones en Hispania en aquella época son principalmente la Crónica general de Afonso X, la Crónica albeldense,la Crónica sebastiani,la Crónica sampiri (escrita por Sampiro, obispo de Astorga), la Crónica silensis, el Chronicon regnum legionensium,la Historia Compostelana, el Chronicon Iriense( relata la hitoria de la ciudad de Iria Flavia,hoy en día Padrón),la España Sagrada, los Annales bertinniani procedentes de Francia y también el escritor musulmán Ibn-al-cutia del siglo X. Por supuesto, otra fuente abundante de información sobre el tema son los múltiples documentos que se conservan y versan sobre la reconstrucción de diferentes iglesias o edificaciones que fueron destruídas por los vikingos invasores.

Por otra parte, en las sagas se nombran batallas en el atlántico aunque no se concreta la zona exacta.Estas sagas son: La saga de San Olaf(pertence al Heimskringla ), La Saga de los Condes de las Islas Órcadas(orkneyinga saga), y la Saga de la Dinastía del Rei Canuto(knytlinga saga).Sigiendo todos los datos de que disponemos dividiremos las invasiones en cuatro oleadas de las que hoy explicaré sólo la primera.

PRIMERA OLEADA (844).

Este primer ataque tuvo lugar en el año 844 que fue cuando los primeros barcos vikingos llegaron a costas galegas. Se cree que el encuentro fue más casual que premeditado puesto que vendrían empujados por una tempestad, llegando de esta manera al puerto de Coruña. Otra de las posibles hipótesis es que los vikingos viniesen atraídos por la Torre de Hércules o faro “Brigantium”, ya que creían que si habían construído semejante torre era porque habría una gran riqueza.


Sea como sea no consiguieron nada porque al llegar a tierra se vieron enfrentados por el rey Ramiro I de Asturias que los venció y persiguió hasta el mar, e incluso quemó muchos de sus barcos. No sabemos exactamente cuántos barcos llegaron a Galicia pero se cuenta que 70 fueron destruídos y aún  así los vikingos continuaron hasta ir a atacar Sevilla, donde se dice que llegaron
ochenta. Esto nos lleva a deducir que no se trataba de una flota pequeña ya que serían por lo menos unos 150 navíos.
Como decimos, despues de Galicia le tocó el turno a Sevilla, entraron con sus naves y destruyeron la mezquita, pero foron eliminados finalmente. Años más tarde volvieron a intentar atacar la ciudad y volvieron a ser reducidos. Se cuenta que los últimos vikingos pidieron la rendición y les fue concedida; a partir de ahí vivieron como fabricantes de quesos y otras ocupaciones artesanas en el sur de la península.

Hasta aquí por hoy, en la próxima entrega veremos la segunda y la tercera oleada. 

Escritor/Editor/Redactor: Swabaharjaz

 

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8 criticas en “Los vikingos en Galicia. Parte I”

  1. VN:F [1.9.22_1171]
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    No conocía el blog… maldita sea.
    Está muy currado la verdad.
    Así me instruyo un poco sobre el noble pueblo vikingo.

  2. VN:F [1.9.22_1171]
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    Gracias tu opinión, que a nuestros lectores les guste lo que escribimos nos motiva mucho. ¡Un saludo!

  3. VN:F [1.9.22_1171]
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    Está muy guapo, la verdad. Yo creo que los vikingos aquí con el calor se atontaban y perdían fuelle, porque para que les venzan cuatro sevillanos… jajajaja. Por cierto, interesante el artículo en galleñol xDD

  4. VN:F [1.9.22_1171]
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    jajaja gracias por avisar, ya corregí los gazapos. Se nota que el original lo h escrito en gallego….

  5. VA:F [1.9.22_1171]
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    Me gustaría hacer dos puntualizaciones que creo precisas:
    1) Jamás ha existido un Ramiro I de Asturias. No existe ningún documento firmado por ningún rey denominándose «Rey de Asturias» porque el «Reino de Asturias » no ha existido nunca. En cambio son innumerables los textos donde firma o se cita a un Rey de Galicia o un Rey de León. En aquel tiempo, el noroeste peninsular es conocido en las fuentes árabes como “Ŷillīqiya” (Yiliquia o Galicia) y en las francas como «Gallaecia». En el noroeste peninsular solo han existido tres reinos: Galicia, León y Portugal. No hay duda de que existió un Rey Ramiro I, , pero no fue rey de un territorio, sino la cabeza de una estructura de poder político independiente de la musulmana.
    Ramiro y los reyes impropiamente llamados «de Asturias» no fueron nunca reyes de un territorio llamado Asturias y por ende nunca fueron ni hubo “Reyes de Asturias”. Otra cosa es que tuvieran corte en Oviedo, como también la tuvieron por ejemplo en Lugo, Tui, o en León. De hecho, el Reino de León es en realidad «El Reino con corte en León», a raíz de que Ordoño II fije la corte como permanente en esa ciudad. Posteriormente, se toma la parte por el todo, y la entidad política al volverse también territorial pasándose a denominar «Reino de León» a lo que era la Gallaecia (el fuero de la ciudad de Salamanca está escrito en gallego no por casualidad, es lo que se hablaba en el Reino de León, además de en el Reino de Galicia y en el Reino de Portugal, podéis consultar el original en el archivo municipal). Los Francos se refieren al noroeste de Hispania como Galicia-Gallaecia, dándole la extensión de la Gallaecia romana, lo cual hace que se extienda hasta la actual Navarra: anno 778 rex Caroulus cum magno exercitu venit in terram Galliciam et adquisivit Pampalonam. (ANNALES PETAVIANI), lo cual no significa necesariamente que asturianos, cántabros y vascos fueran gallegos, pero si eran denominados así por sus contemporáneos. No confundamos la actualidad con la historia, consideremos las cosas conforme a su momento histórico. La Gallaecia era un territorio muy extenso como recogen Hidacio (Theodosius natione Hispanus, de provincia Gallaecia, civitate Cauca, a Gratiano augustus appellatur; In Asturicensi urbe Gallaeciae; Theudoricus adversis sibi nuntiis territus, mox post dies paschae, quod fuit quinto kal. Aprilis, de Emerita egreditur, et Gallias repetens partem ex ea quam habebat multitudine variae nationis, cum ducibus suis ad campos Gallaeciae dirigit: qui dolis et perjuriis instructi, sicut eis fuerat imperatum, Asturicam quam jam praedones ipsius sub specie Romanae ordinationis intraverant); Orosio (Numantia autem citerioris Hispaniae, haud procul a Vaccaeis et Cantabris in capite Gallaeciae sita, ultima Celtiberorum fuit.; Cantabri et Astures Gallaeciae prouinciae portio sunt); San Isidoro (Item regiones partes sunt provinciarum, quas vulgus conventus vocat, sicut in Phrygia Troia; sicut in Gallicia Cantabria, Asturia. Etymologiarum, XIV, V, 21)
    En la complilación de textos España Sagrada vol. XXXIX (textos de la Hispania romana) podemos leer: sub aula idem gloriosis martyribus in ciuitate que uoc[i]tatur Legio, territorio Gallicie (Leon, año 874); in hunc locum Calzata, que est sita super ripam fluminis cui nomen est Zeia, in finibus Galleciae (Leon, 905); In loco Calzata que est sita super ripam fluminis cui nomem est Ceia in finibus Gallecie (Sahagun 922); Collegio fratrum Sanctorum Facundi & Primitibi in finibus Gallecie super ripam amnes Ceia (Sahagún 1060); sub amne Zeja, vocabulo sanctorum Facundi & Primitivi, in finubus Gallecie (Sahagún 1068); In deo dei filio sempiternum salutem. Dono atque offero propter remedium anime mee et altario sacro sancti mameti que situm est cenobio subtus monte lauribano in finibus gallecie (Lorvao, 933); Expulsa itaque de Portugale Maurorum rabie; omnes ultra fluvium Mondego, qui utramque a Gallecia separat provinciam, Fernandus Rex ire cogit. (Chronica Silense, XIIth century); Abjicimus etiam in Gallecía Ecclesias & Dioecese, quos avíos nostros in prima populationé ad ipsa Sede Legionense dederunt , ita & nos confirmamus ; id sunt : Vallacarcere, Vallebona, Triacastella, Zerbantes, Nabia cum Deganeis suis , Vitrico , Arborsola , Soorna, Trabersas de Fraxino , Ibias ambas , Ausecos & Neiro.
    Existen tres denominadas Crónicas Asturianas, (que son escritos considerados como propaganda ovetense de finales del siglo IX por los historiadores libres de los condicionantes del nacionalismo español y del visigotismo más rancio, que pretendían defender la primacía del obispado de Oviedo de nueva creación, sobre los demás obispados cristianos), y solo en una de ellas se menciona un “Asturorum regnum” (en la Albeldense).En todos los demás textos medievales conocidos no se menciona ni una sola vez a ese reino, aunque si aparece en las citadas Crónicas la expresión “Regnum Ovetensium”, o “Reino con la corte en Oviedo” que como hemos dicho sería la aceptable para referirnos al reino cristiano que dará origen a los Reinos de Galicia, León, Portugal y Castilla (Castilla tiene su origen en un movimiento secesionista encabezado por un conde que era ridiculizado en la corte leonesa porque “hablaba el gallego como acento de bárbaro vascongado”.
    2) Cesar Vidal es cualquier cosa menos un historiador, eso sí, como manipulador y creador de historia-ficción con sesgo político no tiene precio.

  6. VA:F [1.9.22_1171]
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    Efectivamente no existió tal reino de Asturias, lo puse más bien para indicar de dónde provenían las tropas exactamente y sobre todo por dejarlo tal cual lo escribió Vicente Almazán, autor del libro que he utilizado mayormente para estos artículos.La verdad es que hay varios autores que utilizan esta nomenclatura, quizás debía haber abierto un paréntesis o incluír un «sic.».
    Por otra parte estoy completamente de acuerdo en lo que dices de César Vidal, lo nombre precisamente por meterme un poco con él, aludiendo al artículo que publicó en esas fechas sobre los vikingos; artículo que recomiendo encarecidamente si te apetece reírte un rato.

  7. […] había dicho en la primera entrega de esta serie de artículos, hoy hablaré básicamente sobre la segunda y la tercera oleadas que fueron en las […]

  8. […] episodios anteriores…. PARTE I PARTE […]

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