Las tumbas de Pazyryk

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Los montes Altai, que reciben su nombre de una antigua palabra mongol que significa «dorado», se elevan casi 1.400 metros sobre el nivel del mar en el extremo meridional de Siberia. Delimita la frontera con las praderas de Kazajistán, Mongolia y China, y gracias a este estratégico emplazamiento, estos montes han sido el hogar de numerosos pueblos nómadas con distintas características. En esta ocasión me limitaré sólo a hablar de los hallazgos arqueológicos del valle de Pazyryk, que alberga más de 700 túmulos funerarios casi intactos.

Los montes Altai.

Los montes Altai.

El frío clima de la zona explica por qué estas tumbas estuvieron selladas miles de años por el hielo. Hay que añadir el hecho de que muchos de los túmulos fueron saqueados poco después de los enterramientos, lo que permitió la entrada de lluvia por los orificios excavados por los ladrones, y, que más tarde, se congelarían. Las primeras excavaciones tuvieron lugar en los años 20, a manos del arqueólogo Sergei Ivanovich Rudenko. Este descubrió que las tumbas databan del 450 al 250 aC. y fueron construidas por pueblos nómadas pastoriles y ecuestres. Se encontraron telas únicas, en muy buen estado, con motivos animales, vegetales y abstractos, bordados con pan de oro.Alfombra Pazyryk. A su vez, se halló una alfombra de pelo, la más antigua del mundo, proveniente de Irán, una cortina de seda de origen chino y varios espejos de bronce del mismo país. Hoy en día sabemos que los pueblos que habitaban esta región comerciaban con asiduidad con Persia, China e India, lo que provocó una enorme diferenciación social por la acumulación individual de riquezas. También formaba parte de aquel ajuar funerario un carro, con sus respectivos caballos, que se enterraban con los difuntos. Les cortaban las crines y les trenzaban la cola con una correa de cuero forrada de oro, los arneses y las sillas se decoraban, igualmente, con materiales muy ricos. Las tumbas contenían calderos de bronce con semillas de cannabis quemadas. Esto, sin duda, era parte de sus ritos funerarios.

Boceto de una cabra montesa, parte del tatuaje del jefe Pazyryk.

Boceto de una cabra montesa, parte del tatuaje del jefe Pazyryk.

El descubrimiento más importante de Rudenko fue el cadáver de un jefe de estos pueblos nómadas, que murió con aproximadamente cincuenta años. Hombre de fuerte constitución, su cuerpo se halla casi por completo tatuado, al igual que otros cadáveres encontrados en estos valles. El jefe fue cubierto de una elaborada serie de diseños que representaban animales fantásticos. En el brazo derecho se encuentra la imagen de un burro, dos ciervos, un argali y un animal imaginario. En el brazo izquierdo una cabra montesa y en el pecho dos grifos. En el frente de la pierna derecha, un pez se extiende desde el pie hasta la rodilla. Varios monstruos en las piernas y una serie de círculos alineados en la columna vertebral, que se cree que fueron hechos con fines terapéuticos, ya que varias tribus siberianas en la actualidad practican tatuajes parecidos para aliviar el dolor de espalda.

Similares dibujos se hallan también en el cuerpo de «la doncella de hielo», descubierta en 1993 por la arqueóloga Natalia Polosmak. Esta tumba no fue profanada en ningún momento de su historia, y es un raro ejemplo de entierro ceremonial a una mujer soltera. Era muy joven y rubia, de piel pálida, y llevaba puesto una falda roja y blanca y unas medias ricamente decoradas. Junto a ella se encontraron sus respectivos caballos, las semillas de cannabis, un cuerno de yak y varios platos.

Tanto los cuerpos como los objetos hallados en estas excavaciones se encuentran en el Museo del Hermitage de San Petesburgo.

Sillar Pazyryk.

Sillar Pazyryk.

Escritor/Editor/Redactor: Marta Sacri

Escribe una critica