Las runas eslavas (I)

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Muy buenas peña. Bueno, hoy os vengo a hablar sobre las runas y el alfabeto rúnico de los antiguos eslavos. ¿Listos? ¡Pues vamos allá!

Los primeros descubrimientos a favor de la escritura rúnica eslava ocurrieron a principios del siglo pasado; sin embargo, algunos de ellos se centraron en la sintáctica de ésta, y no en la significación correspondida a las runas. Aún así, Titmar, un hombre que se encargó de la decoración y del tallado de escrituras en la iglesia eslava de Retra, que se encontraba en las tierras de los «lutici», se dio cuenta de que en los dioses eslavos representados en dicha iglesia se encontraban ciertas runas de procedencia no germana. Podréis pensar que pudieron ser runas escandinavas, pero esa hipótesis es incierta ya que Titmar era un hombre sabio, y podría sin ningún problema reconocerlas. De hecho, Titmar no era el único «master» en decoraciones en las iglesias o templos que se dio cuenta de ello. Ibn Fodlan, hablando sobre los eslavos de finales del primer milenio, cuenta sobre la existencia de ésas escrituras rúnicas, pero ésta vez en las tumbas. Ibn El’ Nedim también cuenta sobre la existencia de una escritura eslava existente antes de la invención del alfabeto cirílico, y hasta muestra una prueba, recogida en un corte de manera en las que se encuentran estas escrituras:

Como curiosidad, en una canción checa llamada «Sud Liybyshi», se habla sobre unas leyes, escritas en antiguas tablas de madera por escritores cualificados. Por otro lado, también existen numerosas «pruebas» de la rama arqueológica: la mas antigua es el descubrimiento de cerámica con fragmentos de escrituras, pertenecientes a los siglos I-IV d.C., aunque desgraciadamente, muchos de los fragmentos no son lo suficientemente grandes como para intentar descifrar su significado. Así mismo, existe un jarrón de barro extremadamente interesante, descubierto en el año 1967 en las excavaciones en el pueblo de Voyskovoe, situado a las orillas del río Dniéper. En la superficie del jarrón se encuentra una anotación, que se componía de 6 símbolos combinados en 12 posiciones diferentes. Dicha anotación no se puede ni leer ni traducir, a pesar de todos los intentos de su descifraje, aunque se ve perfectamente el parecido entre esas anotaciones y las gráficas rúnicas. De hecho, la mitad de los símbolos (3 de 6) coinciden con las runas de Futark (escandinavia), que son concretamente las runas Dagaz, Gebo y una variación de la runa Inguz. Otro grupo, encontrado posteriormente, de pruebas de que los usos rúnicos por parte de los eslavos constan de monumentos, relacionados con los eslavos bálticos. De éstos monumentos antes de nada señalaremos a las llamadas rocas «Mikorzhinsk», encontradas en el año 1771 en Polonia. Otras pruebas de uso rúnico fueron usados en diversos objetos culturales obtenidos en un templo eslavo dedicado al dios Radegast situado en Retr, destruido a mitades del siglo XI a causa de las conquistas germanas.

Al igual que las runas escandinavas y las germanas, las eslavas provienen de los alfabetos de procedencia alpina. Se conocen algunas de las principales variaciones de éstos alfabetos, que eran usados por poblaciones celtas y eslavas. Hasta ahora, nadie a podido proporcionar una causa de la llegada de la escritura italiana a lo que fueron las futuras tierras eslavas, al igual que tampoco se sabe el cómo se han podido influenciar entre sí las alfabetos rúnicos germanos y eslavos. Es importante destacar que a la cultura rúnica se le debe de ver de una forma mucho mas general y abierta, en comparación con los conocimientos elementales de la escritura actual, ya que es una gigante frontera cultural que incluye en sí la mitología, la religión y un arte mágico. Ya en Etruria y Venecia, al alfabeto se le veía como algo de procedencia divina y que podía otorgar efectos mágicos a quien lo poseyera. De ahí que en los territorios etrurios se hayan encontrado tablillas con los símbolos del alfabeto. Obviamente, los eslavos paganos fueron los que permitieron la creación y la conservación de la rúnica eslava durante mucho tiempo, y a pesar de la introducción del cristianismo a las tierras rusas (sobre lo que ya os hablé en mis entradas sobre la mitología eslava), en la época en la que sobrevivían ambas creencias (la cristiana y la eslava), que transcurrió desde el siglo X hasta el siglo XVI, las runas seguían con vida.

Al igual que las runas escandinavas y germanas, las eslavas proceden de los alfabetos alpinos, y se sabe que existieron variantes de éstos alfabetos que fueron usados por pueblos celtas y eslavos, que vivían relativamente cerca. Desgraciadamente, nadie conoce cómo la escritura de procedencia itálica pudo llegar hasta los territorios eslavos, ni tampoco sobre las influencias que se ejercieron entre sí las rúnicas eslavas y germanas. Es importante destacar que la cultura rúnica hay que observarla de una forma muy abierta y expandida que las formas de escritura actuales, ya que la primera abarca territorios de mitología, religión y cierta magia pagana. Ya en Etruria y Venecia se le trataba al alfabeto como a algo de procedencia divina y que podía ofrecer un efecto mágico al que lo posea y maneje. De hecho, en territorios etruros se encontraron tablillas en las que se encontraban enumeradas todas las letras y símbolos del alfabeto de aquellos tiempos. Continuando con el tema principal, los principales conocedores y desarrolladores de la rúnica eslava fueron los eslavos paganos que vivieron hace siglos, podemos considerar que hasta el siglo XVI (que es hasta cuando la convivencia entre los cristianos y eslavos era medianamente aceptable y se toleraban entre ellos). Un ejemplo de ello es una pieza de joyería, concretamente éste colgante, que data del siglo XII:

En él podéis ver unas «ramificaciones» destacadas en el metal, adornadas por unas runas, entre ellas la runa Al’giz, que ha sobrevivido durante probablemente mas de un milenio sin modificaciones y entró a formar parte a diversos alfabetos rúnicos. En cuanto a su significado, es el signo de la defensa, sobre todo de los hechizos ajenos y de la maldad que le rodea. En la antigüedad, se combinaban cuatro runas Al’giz de tal forma que resultaba una cruz de 12 terminaciones. También es importante destacar que unas mismas runas pudieron ser usadas por diferentes pueblos de forma independiente, y el ejemplo mas típico es la swastika, tanto la de 3 como la de 4 ramas. La swastika en el alfabeto eslavo fue usada con toda normalidad, aunque a veces es difícil encontrarla; era el signo del fuego, y hasta a veces de la fertilidad.

En la siguiente parte, os contaré con detalle sobre las runas mas destacadas e importantes del alfabeto eslavo. ¡Espero que os haya gustado! Hasta la próxima.

Escritor/Editor/Redactor: hookwallet

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