La victoria de la Selva Litana

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En las primeras semanas de marzo de 215 a.C, los galos boyos obtuvieron una gran victoria frente a Roma, que se enfrentó a una de las peores derrotas de su historia. La mitología celta recuerda este día como «el día en que los druidas guiaron a los árboles al combate para aplastar a sus enemigos», pero, como siempre, la historia tiene una explicación lógica de esta catástrofe romana y leyenda gala.

La Selva Litana era un bosque espeso y lleno de pantanos que ocupaba gran parte de la provincia hoy conocida como Emilia-Romagna. Este bosque hoy esta subdividido en pequeños bosques, ya que gran parte del bosque y sus pantanos fueron roturados por los romanos y posteriormente por las repúblicas de Florencia y Venecia para su uso agrícola. Esta zona estaba habitada por el pueblo de los boyos, una rama de los galos que se asentó en esta zona prealpina del norte de Italia.

Mapa de Italia y sus provincias en el que se puede observar la provincia de Emilia-Romagna, la ubicacion de la Selva Litana.

En estos años, Roma libraba la Segunda Guerra Púnica contra su poderoso enemigo en aquel entonces, la ciudad africana de Cartago. Los boyos, viendo peligrar su ancestral territorio ante Roma, decidieron aliarse con Aníbal, abriéndole a este las puertas de Italia, ya que el cuello norte pertenecía a los boyos, que al igual que el resto de pueblos galos eran muy belicosos y tenían talento para la batalla.

A causa de esto, Roma envió al cónsul Lucio Postumio, el cual al mando de dos legiones, decidió aventurarse en la Selva Litana hacia la capital boya, que hoy sería la actual Rávena. El único camino habilitado entre la selva y la población boya, era un camino estrecho para el desfile de las legiones y los galos conocían esta debilidad. Por ello, los druidas idearon un plan de batalla consistente en talar levemente los arboles por un lado cubierto y que estos parecieran intactos, pero que al mas mínimo toque estos se derrumbaran sobre el camino. Efectuado esta maniobra, los guerreros de la tribu boya se repartieron a ambos lados del camino y ocultos, esperaron a que todo el ejército de Postumio se hubiese introducido en el bosque para liberar el alud arbóreo contra ellos.

El resultado fue catastrófico para Roma. De sus dos legiones solo sobrevivieron diez hombres, nos narra Tito Livio. El resto fue aplastado por los gruesos árboles y sus poderosas ramas y rematados o capturados por los boyos, que acumularon un cuantioso botín de guerra, ya que sus antiguos poseedores no se alejaron mucho de allí. Lucio Postumio  murió luchando y su cadáver fue decapitado, siendo su cabeza cubierta con el oro obtenido al fundir los estandartes y utilizada posteriormente como cuenco en las libaciones de los rituales sagrados celtas. Roma entró en unos días de luto en los cuales los comercios permanecían cerrados y fue necesaria una acción del Senado para que la ciudad abandonara su estado espectral.

Escipión el Africano, el cónsul que derroto a los cartagineses en Hispania y Zama, posteriormente dirigió una campaña contra los boyos, expulsándoles de Italia.

Esta batalla, fue también el preludio de uno de los movimientos bélicos mas admirables de la historia militar: Escipion, al observar que los boyos eran un pueblo a tener en cuenta y que no iban a ceder fácilmente el paso para poder alcanzar a Anibal en los Alpes, donde podía ser contenido, decidió embarcarse al frente de sus legiones a Tarraco y posteriormente a Zama, donde dirigió dos campañas militares asombrosas que culminaron una guerra condenada al fracaso en una de las victorias mas asombrosas de la historia.

Escritor/Editor/Redactor: Zierzo

Una critica en “La victoria de la Selva Litana”

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    Los ents iran a la guerra *___*

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