La hija del Papa, Lucrecia Borgia.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Lucrecia, Lucrezia o Lucrècia Borgia (o Borja) fue una de las figuras más representativas y controvertidas del Renacimiento Italiano. Nació el 18 de abril de 1480 en Subiaco, Italia, hija de Vanozza Cattanei y del, por aquel entonces, cardenal Rodrigo Borgia, valenciano. Desde su alumbramiento, Lucrecia estuvo destinada a ser una mujer memorable, aunque quizás no de la manera que ella quiso.

Supuesto retrato de Lucrecia Borgia, por Bartolommeo Veneto.

Lucrecia, como era de esperar, recibió una educación ejemplar de mano de Adriana Orsini, prima de los Borgia. Aprendió latín, griego, castellano, italiano, francés…. así como canto, música y dibujo. Además, fue instruida para que supiera desenvolverse en las cortes más refinadas de Europa.

El brillante futuro de Lucrecia se vio truncado por las ambiciones de su padre y de su hermano, César Borgia. Cuando Alejandro VI subió al trono de San Pedro, Lucrecia fue pronto el objetivo de los jóvenes nobles quienes, deseosos por emparentar con el Papa, lucharon por su mano. Con tan sólo 13 años se casó con Giovanni Sforza, lo que les proporcionaba a los Borgia una firme alianza con el norte (Milán y Lombardía). Ciertas fuentes apuntan que durante su matrimonio, Lucrecia descubrió los placeres de la noche junto con una de las concubinas de su padre, Giulia Farnese. Así se iniciarían los rumores que a día de hoy circulan sobre ella, como la relación incestuosa con su padre y su hermano, o las habladurías de que encarnaba la maldad.

César Borgia, hermano de Lucrecia.

El matrimonio de Lucrecia, sin embargo, no cuajó. Además, se convirtió en una alianza ya inútil para unos Borgia que habían adquirido bastante poder. La única manera de anular la unión era asesinando a Giovanni, o declarando impotentia coeundi. Hubo un intento de asesinato fallido, pues César le confesó los planes a su hermana y ésta advirtió a su marido, quien huyó inmediatamente. Por ello, había que buscar otra solución. Lucrecia declaró que la relación no había sido consumada (se dice que incluso miembros de la curia la examinaron para verificar si era virgen), así que Giovanni fue tachado de impotente y el matrimonio fue anulado.

La joven Borgia se retiró entonces al convento de San Sixto, y sólo se comunicaba con su padre por medio de un mensajero. Se dice que durante esta época se quedó embarazada, quizás del mensajero o de su hermano, según los rumores.

A su pesar, y tratada de nuevo como moneda de cambió, tiene un nuevo pretendiente quien puede garantizar una alianza muy ventajosa. Alejandro VI no lo duda, y casa a su pequeña con Alfonso de Aragón, hijo del rey de Nápoles. Otro tanto lleva a cabo César, pues aprovecha para casarse con la hermana de Alfonso, Carlota. Los napolitanos eran enemigos de Francia, cosa que a los Borgia les beneficiaba. La unión de César con Carlota se truncó, y éste orientó su política a acercarse al rey francés, Luis XII. Alfonso fue apuñalado hasta casi morir, pero Lucrecia le cuidó y estuvo a su lado en todo momento. Sin embargo, en un descuido de su esposa, Alfonso fue asesinado, incluso dicen que estrangulado por César. De este matrimonio nace Rodrigo, quien muere con tan sólo 13 años de edad.

Lucrecia Borgia representada como Santa Catalina.

Un año después de la muerte de su esposo, Lucrecia es nombrada administradora de la Iglesia y del Vaticano por su padre. Esta acción fue duramente criticada, pues la muchacha no tenía experiencia alguna; encima, la etiquete de lujuriosa y perversa la perseguía. Su hermano César le busca un nuevo hombre: Alfonso D’Este, futuro duque de Ferrara. El Papa se despide de Lucrecia antes de partir a Ferrara con estas palabras: «Harás más por mí estando lejos, que lo que hubieras podido hacer hallándote en Roma». Alejandro VI muere en 1503, lo que no perjudica en absoluto la situación de su hija.

Lucrecia construye una de las cortes más cultas y refinadas de Europa, siendo amante del poeta Bembo. A la muerte de su hijo Rodrigo, quien muere solo en compañía de Isabel de Aragón, vuelve a recluirse en un convento.

Tras el parto de su octavo hijo, Lucrecia muere a causa de una fiebre puerperal a los 39 años.

Desgraciadamente, el legado que dejó fue el que los enemigos de los Borgia le impusieron. Su familia nunca fue considerada italiana, y desde su llegada a Roma los rumores y las infamias crecieron a su alrededor. Este fue el destino de una mujer que no ha sido olvidada por la Historia, y que desde su nacimiento hasta nuestros días ha estado a la sombra de las manipulaciones de los demás.

Escritor/Editor/Redactor: Kerstin Stanne. 

3 criticas en “La hija del Papa, Lucrecia Borgia.”

  1. VN:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    Ahora que estoy viciándome al Assassin’s Creed me empieza a entrar interés por el Renacimiento, aunque obviamente en el juego sale muy distorsionado.

    Fue una época muy interesante sin duda.

  2. VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    Un peón en manos de su padre. Buen articulo!
    PD: Y gran saga de juegos los Asassin’s Creed!

  3. VN:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    ¡Gracias a los dos por vuestros comentarios!
    El Renacimiento es una época muy interesante, a mí me apasiona. Respecto a Lucrecia, no cabe duda de que lo que nos ha llegado sobre ella es una imagen muy distorsionada. No es más que otro personaje maltratado a lo largo de la historia.
    Me alegra saber que la saga Assassin’s Creed despierta el interés por la historia, yo también soy una gran seguidora.
    ¡Saludos!

Escribe una critica