La epopeya de Gilgamesh.

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Gilgamesh es un héroe legendario de la mitología Sumeria, protagonista del Poema o Epopeya de Gilgamesh.  En ella se narra la vida del rey de Uruk, que busca ansiosamente la inmortalidad. Gilgamesh fue un personaje real que debió vivir alrededor del 2500 a.C.. Esta obra es considerada la más importante de la literatura acadia.

Relieve que posiblemente represente a Gilgamesh.

El poema se compone de unas doce tablillas datadas en el año 2000 a.C. recogidas en su mayoría en el Museo Británico, en once de las cuales se narra la historia principal. Está escrita en un dialecto del acadio, con escritura cuneiforme. El poema fue encontrado en biblioteca de Asurbanipal, transcrita para el rey de Nínive del mismo nombre.

Puede dividirse en dos partes, subdividas a su vez. La primera parte narra la búsqueda de la gloria, y en la segunda, la búsqueda de la inmortalidad.

Gilgamesh es un semidiós, triunfador en todos los sentidos; es decir, un héroe. A pesar de ello, es criticado por ser estricto y arrogante. Por ello, los dioses crean a Enkidu, una bestia a la que Gilgamesh tendrá que  enfrentarse. Tras mantener relaciones con una prostituta (Shamhat), Enkidu se civiliza. Enkidu y Gilgamesh se hacen inseparables, y deciden adquirir la gloria matando al demonio Humbaba. En esta batalla, son ayudados por el dios del sol Shamash. La diosa Ishtar se le insinúa a Gilgamesh, quien la rechaza. Furiosa, pretende vengarse por medio de su padre, enviando una gran plaga conocida como “Toro del Cielo”; este monstruo se asocia con la sequía, y a pesar de no contar con la intervención divina, Enkidu y Gilgamesh lo derrotan.

La segunda parte del poema se centra en la búsqueda de la inmortalidad, el aspecto más reseñable de la epopeya.

Aquí se narra cómo en uno de los sueños de Enkidu los dioses piensan que uno de los héroes debe ser castigado por haber matado a Humbaba y al “Toro del Cielo”. Gilgamesh, furioso, maldice a todos los dioses. Enkidu se arrepiente por haberse convertido en humano, por ello Shamash aparece diciéndole lo injusto que ambos son, y Enkidu se retracta. El rey de Uruk hace ofrendas a los dioses pues su gran amigo ha caído enfermo. Así, Gilgamesh decide emprender un largo viaje para encontrar la inmortalidad, sin embargo fracasa. La siguiente tablilla no es muy clara, pero al parecer Enkidu es enviado al inframundo. Gilgamesh aconseja a Enkidu y le advierte sobre lo que debe hacer para poder salir; desgraciadamente, éste hace lo contario. Como último recurso, el rey pide ayuda a los dioses. Gracias a ellos, Enkiduvuelve a aparecer, aunque no se sabe si vivo o muerto.

Gilgamesh, ¿por qué vagas de un lado a otro?

No alcanzarás la vida que persigues.

Cuando los dioses crearon la humanidad,

decidieron que su destino fuese morir

y reservaron la Vida para sí mismos.

En cuanto a tí, Gilgamesh, llena tu vientre,

diviértete día y noche,

cada día y cada noche sean de fiesta,

el día y la noche gózalos.

Ponte vestidos bordados,

lava tu cabeza y báñate.

Cuando el niño te tome de la mano, atiéndelo y regocíjate

y deléitate cuando tu mujer te abrace,

porque también eso es destino de la humanidad.

La Epopeya de Gilgamesh ha influido directamente en obras como La Odisea, e incluso en algunos capítulos de la Biblia del Antiguo Testamento. Por ejemplo, aparece el Diluvio Universal, y una clara referencia a la serpiente del Génesis (el árbol que otorga la inmortalidad o la juventud es arrebatado a la humanidad por acción de una serpiente).

Escritor/Editor/Redactor: Kerstin Stanne. 

 

 

2 criticas en “La epopeya de Gilgamesh.”

  1. […] filosofía, gastronomía, historia y poesía, pero también las tablillas de arcilla de la Epopeya de Gilgamesh, el legendario rey de Ur, ciudad de Sumer, en forma de un poema que data del 3.000 antes de […]

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