Japón feudal (parte I): ¿Dónde ubicamos el Japón medieval?

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Bandera Imperial de Japón

Bandera Imperial de Japón

Son muchas y notorias las apariciones de diversos elementos de la cultura japonesa en nuestros días ya sea en películas, libros, revistas, mangas, animes, artes marciales que cursamos, etcétera, estando ya en cierto modo bastante familiarizados con el mundo del Nippon y sus más diversos productos.

De hecho es probable que muchos de los que estéis leyendo ahora sepáis bastante más que quien escribe del tema, particularmente de su lengua, escritura, arte o ciertos aspectos de su cultura y costumbres milenarias. Sin embargo, no voy a hablar de lo que ignoro sino de lo que confío en tener un más fiable conocimiento al respecto, y esto es la ideología y estructura social de Japón, su historia y rasgos de interés.

En estos breves artículos, una serie cuyo número en un principio iba a ser uno, luego tres y ahora ya me es incierto, iré introduciendo y comentado una serie de epígrafes que pueden ser interesantes para todo aquel que desconozca bastante de la historia de un país y cultura tan presente en la Europa del siglo XXI, especialmente en España. En esta primera parte introduciré qué es y qué se comprende por el Japón del medievo, el Japón del feudalismo y de los señores de la guerra, el Japón que todos mejor conocemos y que posiblemente la industria cultural mejor nos ha dado a conocer, sobre todo mediante la sesgada y especial figura del samurái.

Imperio de Japón en mapa de época (1926) y vieja moneda japonesa con agujero cuadrado, Marek Uliasz

Imperio de Japón en mapa de época (1926) y vieja moneda japonesa con agujero cuadrado, Marek Uliasz

¿Dónde ubicamos la Edad Media en Japón?

En primer lugar cabría tener presente que la historia del medievo japonés es bien distinta a la historia de Europa ya que Japón, debido a sus peculiares características internas y segmentación de su jerarquía social por clanes, se puede caracterizar su historia más bien por las familias que han resultado ser hegemónicas en el poder político-militar de las cinco Islas Principales, su dominio por la fuerza, frente a significativos acontecimientos de ruptura como grandes invasiones, caídas de imperios, cismas religiosos, etcétera que definen las edades en nuestro contexto occidental. En cierto sentido, para que nos entendamos, la historia del Japón, desde sus comienzos paleolíticos en el año 100.000 a.C. pasando por la ambiciosa empresa unificadora del clan Yamato en el siglo III d.C., podría ser semejante a la historia de grandes civilizaciones antiguas como Egipto, cuya historia se caracteriza y divide en función de los periodos dinásticos.

Retrato atribuido al señor Yoritomo, autor desconocido, S. XII, periodo Kamakura

Retrato atribuido al señor Yoritomo, autor desconocido, S. XII, periodo Kamakura

Tras esta breve aclaración de contexto, ya que no hay que olvidar que estamos hablando desde una perspectiva occidental, decimos que el medievo japonés comprende desde el 1185 d.C. con la instauración del primer gobierno militar de Minamoto no Yoritomo hasta 1868, la Reinstauración Meiji, es decir, un considerable arco temporal (aunque menor a la etapa europea que duró diez siglos). Un acotamiento cronológico en el que hay historiadores que lo discuten ya que darían a entender que la Edad Media en Japón comienza algo antes, en los albores del siglo X d. C. con la fundación o aparición de los primeros samurái (que literalmente significa “aquel que sirve”), lo que supondría un hito distintivo en cuanto a diferenciación de periodos tan dilatados como los de las dinastías de los clanes Izumo y Yamato en la Antigüedad de nuestro tiempo europeo.

¿Por qué definir la Edad Media de Japón a partir de la aparición de los samuráis?

Kanji “samurái”

Kanji “samurái”

Aunque sea tópico de decir, el samurái es el ejemplo del paradigma del guerrero medieval japonés, un tipo de guerrero caracterizado por unas determinadas técnicas de combate regidas por un código de honor, el Bushido o “Senda del Guerrero”, que define un estilo de vida así como una determinada relación con el señor feudal. El samurái es un guerrero con el que comienza la Edad Media y que con su desaparición, en el siglo XIX, ésta acaba, dando paso a la Edad Industrial. Por eso he preferido inclinarme por esta segunda interpretación de la historia japonesa ya que creo que se ajusta más fielmente a unos hechos que la pueden definir como tal.

¿Por qué definir la Edad Media en Japón de acuerdo a la existencia de la figura del samurái? Es bien sencillo, y ya muchos os habréis dado cuenta al principio, que es lo que define la Edad Media tal y como nosotros la concebimos. Y lo que caracteriza a la Edad Media es el régimen o sistema feudal, un tipo de estructura social y económica como es, por ejemplo, la sociedad esclavista de la Grecia Clásica. Aquí cabe hacer hincapié en que feudalismo y Edad Media no son sinónimos, sino más bien conceptos paralelos y aparejados. Edad Media es una etapa histórica, el feudalismo un tipo de conformación y organización social.

El feudalismo, recordando y acotando el concepto, comprende un sistema social en el que las relaciones económicas y de poder se instituyen por medio de la servidumbre: los siervos prometen servicio y lealtad a un señor a cambio de su protección. Ambos, siervo y señor, se encuentran unidos por un ritual que los define como tales y que normalmente está constituido en función de una tradición inmutable e irrevocable, que se renueva con cada sucesor por línea de sangre. ¿Pero esto ya no ocurría antes en Japón o en otras partes del mundo? Sí, pero la diferencia está, al menos en este caso, en que los samuráis reflejan una innovación, un estadio intermedio de la jerarquía social en el que, al igual que campesinos y artesanos, estos guerreros se someten a un señor les da sustento y cobijo a cambio de su servicio en la guerra. Los samuráis dan sentido al periodo medieval puesto que el señor japonés ya no moviliza y espolea a sus siervos a que se sacrifiquen por él o recurre a mercenarios para que combatan en su nombre como ocurría anteriormente, sino que el señor feudal tiene a su cargo guerreros experimentados y leales, profesionales disciplinados en el arte de la guerra.

El samurái es el nuevo siervo del medievo, el siervo que en vez de rendir su azada o su hoz ofrece su espada, que defiende y expande los dominios de su señor, al que rinde pleitesía. Es el siervo de la guerra, el “guerrero doméstico”, y son estos guerreros atados al señor los que dan sentido a la Edad Media y su régimen de derecho privado.

Pero no hablaremos más del samurái, ya que le destinaremos algo más de dedicación a su figura y código en la segunda parte de esta serie sobre el Japón feudal. Para acabar con este artículo daremos la anécdota o apunte “pescado” por la red de que, al parecer, el grueso de nuestro más conocido estereotipo del Japón (la figura del samurái, el Harakiri o suicidio ritual, la ceremonia del té o el budismo Zen y su relación con el entrenamiento marcial) pertenece a esta etapa histórica del señor Yoritomo, el periodo Kamakura, en el que se institucionalizaron un tipo de relaciones y ritos, algunos de ellos de origen chino, que recordemos que para muchos dieron comienzo al Japón de la Edad Media, el Japón de los samurái.

Samurai speed paint, Ryan Findlay, 2011

Samurai speed paint, Ryan Findlay, 2011

Escritor/Editor/Redactor: SSXIX

Referencias empleadas:

-Historia de Japón: Samuel D. Moreno Rincón S.J, Japón, ayer y hoy

-Feudalismo: Marc Bloch, La sociedad feudal (Capítulos I y II)

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3 criticas en “Japón feudal (parte I): ¿Dónde ubicamos el Japón medieval?”

  1. VA:F [1.9.22_1171]
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    vaya royazo

    y todo para decir que el equivalente japonés del guerrero medieval europeo es el samurai…

  2. VA:F [1.9.22_1171]
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    La moneda es una moneda china para la adivinacion con el i-ching

  3. VA:F [1.9.22_1171]
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    esta pagina es un rollo

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