Eŭropo verda (I): Hallstatt

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Por: hookwallet

Bienvenidos una vez mas, lectores. Os debo poner en situación: tras cierto «brainstorming», muchos, por no decir todos, de los escritores de H.W. hemos decidido intentar cambiar un poco el chip en nuestras futuras publicaciones, y yo no me he querido escaquear. Os explicaré de que irá ésta serie de artículos. Veréis, la fascinante y fantasiosa idea de ser un viajero sin destino, de sentirse en la piel de Francis Drake, de vivir aventuras como las de Robinson Crusoe, de apartarse de la ruidosa forma de vida que nos ha venido impuesta… me ha inspirado durante un buen tiempo (quizá porque sea un romántico, vete tu a saber). Además, viajar siempre ha sido parte de mi vida por motivos de distribución espacial del personal familiar. Por otro lado, cuando las personas hablan de viajar hoy en día, uno se piensa en coger un avión a Londres, a Berlin, a Praga o a Barcelona, verse un par de museos, ir a algún restaurante decente, quizá a algún evento o incluso, porqué no, a desfasar. No os diré que no me gusta, pero como tengo la odiosa costumbre de hacer las cosas de forma diferente, me tendré que «conformar» con ésto. En éste contexto, he empezado a desarrollar una especie de diario, de borrador, del estilo de los resúmenes de la selectividad, simple, conciso y (muy) ampliable, pero te vale. «Europa verde» serán lugares rústicos, donde poder beberse un té, leer un libro, darse un baño en un lago o disfrutar de un paisaje sobrecogedor (a parte de ver todas las curiosidades locales que mas os llamen la atención), obviamente en Europa. No pretendo que sea una guía turística; lo que pretendo es daros lo necesario para que acabéis visitándolo (y enviándome algún regalillo, ejem). Solo espero que os sirva si os planteáis hacer un viaje a alguno de éstos sitios, o a muchos de ellos (comprando un Interrail, porqué no).

Primera parada: Hallstatt

Lo primero, decir que Hallstatt es tanto como una pequeña población austriaca como el lago al que acompaña. Se originó hace unos 7000 años, todavía en la Prehistoria, por el mero hecho de haber sido una gran reserva del «Oro Blanco» del aquel entonces, la sal. De ahí derivo el desarrollo de la minería, las relaciones comerciales… Tuvo tal importancia que se nombró al periodo de los años 800 – 400 a.C. como el Periodo de Hallstatt. Después de la época en la que se asentaron los romanos (desde el nacimiento de Cristo hasta el decaimiento del dominio romano alrededor del siglo V), surgió un decaimiento cultural, por el cual la actividad minera en general quedó paralizada durante el medievo. Tras ello, llegó el reinado de los Habsburgo, que tomaron y designaron a Hallstatt como un punto importante de producción. La alianza entre Austria y Bohemia produjo un boom en el siglo XVI, y hubo una importante afluencia de luteranos. La producción minera acabaría por quedar exhausta, y con la contrarreforma católica, cientos de luteranos abandonaron la zona: Hallstatt volvió a decaer. No fue hasta el siglo XIX cuando, gracias a la declarada tolerancia religiosa, el turismo volvió a recobrar su habitual presencia. Hasta aquí un pequeño resumen.

Ahora viene la gran pregunta… ¿que se puede hacer en Hallstatt? 

  • Bueno, personalmente, si tengo tiempo de sobra, me tomaría un día para hacer senderismo por unas montañas que, me tendréis que reconocer, tienen unas curvas impresionantes (perdón, tenía que decirlo).
  • Como en cualquier sitio de importante turismo, hay visitas guiadas para conocer el pueblo, la actividad minera, la religión, el arte culinario, la historia de la mujer… 
  • Ir a los museos locales. Maldita sea, están en todas partes.
  • Wi-Fi gratis. Habéis escuchado bien.
  • Si lleváis varios días viajando y veis que llegó la hora, podéis ir a la lavandería. Siendo un pueblo bastante pequeño, no tendréis problema en encontrarlo.
  • Hay una oficina de turismo y bonos con descuentos, así que deberíais enteraros.
  • Cruceros y paseos en bote a lo largo del Lago Hallstatt.
  • Darse un baño al aire libre y zonas de sauna.
  • Rutas de ciclismo por las montañas.
  • Otros eventos: procesiones en barco, tardes de entretenimiento con el mas puro folklore… Algunos de ellos tienen una fecha concreta, así que si coincide con vuestra visita, lo tenéis en bandeja. Echadle un vistazo a éste link.

Alojamiento: hay apartamentos, hoteles, habitaciones privadas y zona de camping. Si tenéis problemas de alojamiento, en frente de Hallstatt está Obertraun, otro pueblo. Están a unos 5 kilómetros, a dos pasos, vaya. De hecho, hay dos poblaciones mas, todas ellas en la denominada «Salzkammergut».

Como llegar: tren, coche, autobus y taxi (el último supongo que será una opción de chiste).

El resto de detalles supongo que se podrán encontrar dándole un poco de trabajo a Google, aunque Austria no creo que tenga fama de ser un país barato. Podéis leer opiniones, dónde dejar vuestro coche, un poco mas historia, no se, lo que mas os interese. Como ya dije, la intención es destacar lo motivante del lugar. Fotos hay mil mas, y todas impresionantes. Ah, y por cierto, existe una réplica del pueblo en Huizhou (China), flipad.

Como es la primera publicación de Eŭropo verda, quiero que opinéis sobre lo que queréis que modifique ahora o os prepare para la siguiente ocasión. Martasacri hasta donde yo se ya ha estado ahí, así que podéis apalearla a preguntas existenciales.

Un abrazo.

Eŭropo verda (I): Hallstatt, 5.0 out of 5 based on 1 rating

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