El precio de una vida

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

La semana pasada, durante la charla sobre los vikingos en Lugo pronunciada por Carlos Baliñas Pérez, profesor de historia de la Universidad de Santiago, recordé una historia que creo que debe tener un hueco en este blog. El relato en sí habla de dos mujeres secuestradas y el rescate que se hubo de pagar por sus vidas, pero para empezar creo conveniente ponernos un poco en contexto.

Sabemos que los ataques vikingos (o normandos, como prefiráis,no voy a meterme en cuestiones de nomenclatura) rara vez tenían intención de conquista o ocupación territorial; obviamente siempre hay la excepción que confirma la regla, y sabemos que los escandinavos llegaron a asentarse en Irlanda, Francia,Inglaterra, etc. Aún así, la inmensa mayoría de ataques vikingos consistían en mera actividad pirática, buscando cualquier tipo de bien material que pudiesen aprovechar.

Los métodos que tenían para hacerse con botín eran muy variados: en ocasiones atacaban poblaciones pequeñas para llevarse todo lo que hubiese de valor; a veces (esto está muy arraigado en la cultura popular) incendiaban los lugares saqueados, de manera que los habitantes de poblaciones cercanas, por miedo, huían facilitándoles el trabajo.

Otro sistema que empleaban consistía en sitiar un territorio y pedir una suma de dinero,habitualmente un peso en oro o dinares,para que los dejasen libres (Esto lo vemos en el caso de París, pero en la península ibérica también tuvo lugar). Se puede decir que esta práctica derivó en el danegeld; para explicarlo de una forma rápida, el danegeld era un impuesto que pagaban algunos territorios para asegurarse la paz. Habitualmente se pagaba por un número X de años en los que los vikingos no atacaban esa población; al acabar el período por el que habían pagado podía establecerse un nuevo pago y si no se llevaba a cabo el lugar podía ser destruído, como sucedió en Canterbury.

En último lugar, pero no por ello menos importante, me gustaría resaltar un aspecto relacionado con el botín. ¿Qué era el botín? A menudo metales preciosos como la palta o el oro,telas, ganado,armas, libros…..pero también seres humanos. Recordemos que en la época, si bien bajo diferentes formas y nombres, existía la esclavitud. Los vikingos en muchas ocasiones raptaban personas para posteriormente venderlas en el mercado de esclavos; a estos individuos que habitualmente tenían como siervos en casa les llamaban «thrall».

Volviendo al tema que nos ocupa ,la presencia de los normandos en Galicia se encuentra atestiguada en multitud de documentos de diferente tipo, no sólo en el género historiográfico sino en otros tan diferentes como puede ser el registro de propiedades. De esta forma nos encontramos con un fragmento de un texto más amplio que habla de uno de estos secuestros llevado a cabo por los vikingos en tierras gallegas. El texto habla de Octicio, individuo que paga un rescate por dos mujeres, Meitili y su hija Gocina. Según el documento, datado del año 1026, Meitili cede a Octicio la cuarta parte de los bienes que posee en dos localidades entre Galicia y el actual Portugal (El texto fue recogido cerca de Coimbra); estos bienes los cede, como dice el texto,por haber pagado el rescate a los normandos cuando las tenían secuestradas.

La parte del texto que nos interesa es la siguiente:

…et sakastes nobis de barcas de Laudomanes, et dedistis pro nobis uno manto lobeno, et una spada, et uno kemiso, et tres lenzos, et una vaka, et tres modios de sal finto.

Traducción: …Y nos sacaste de las barcas normandas, y diste por nosotras un manto de piel de lobo, y una espada, y una camisa, y tres lienzos, y una vaca y tres modios de sal

Mediante este ejemplo podemos hacernos una idea de cómo fue la presencia de los escandinavos en nuestra tierra, el terror que podían causar grupos caóticos y generalmente desorganizados de individuos que aparecían inesperadamente para apoderarse por la fuerza de lo que deseaban. Este ejemplo constituye además una valiosísima fuente de información, no sólo para constatar la presencia de los vikingos en la península, sino para ver qué tipos de actividades desempeñaban, quiénes eran sus presas, como se llevaba a cabo un secuestro y su posterior rescate, quién poseía tierras, cuánto podía llegar a pagarse por un par de almas…

A simple vista, y desde una perspectiva actual, el precio pagado por Octicio podría parecernos de risa, pero para entenderlo debemos intentar adoptar un poco la perspectiva y mentalidad de la época: un manto de piel de lobo, además de ser un artículo más o menos lujoso denotaba un cierto estatus frente a otro tipo de pieles; la espada era una de las armas de producción más costosa (recordemos que los vikingos usaban a menudo el hacha ya que era más barata y además era un utensilio de trabajo); en cuanto a la camisa y los lienzos sabemos el alto valor que tenían en la época las telas y prendas bien confeccionadas. Además se añade una vaca, fuente de riqueza en todos los sentidos ( carne,lácteos,cuero,hueso e incluso fuerza física) y tres modios de sal (unos 26l), que tenía un alto valor en la época y se podían sacar amplios beneficios de su venta ;recordemos que los vikingos eran también expertos mercaderes y que a menudo la línea que separaba la piratería del comercio era demasado delgada.

A través de este caso en concreto también podemos apreciar que estos piratas no secuestraban a presas aleatorias, sabían perfectamente de dónde podían sacar beneficio. El precio que pagó Octicio sólo lo podría afrontar en la época alguien con amplios recursos; de no ser así, probablemente Meitili y Gocina hubiesen pasado a ser esclavas, o tal vez simplemente fuesen violadas y abandonadas…

Para finalizar debemos fijarnos también, y es que siempre hay que tener encuenta todas las posibilidades,en que Octicio ha pagado el rescate, pero al final recibe una buena recompensa a cambio, de lo que podemos suponer que no había realmente altruismo en sus actos, incluso podemos preguntarnos ¿Quién era el auténtico pirata? Sabemos de casos en los que los escandinavos se habían aliado con la población local cuando sacaban algún beneficio. No sería descabellada la idea de que Octicio hubiese ordenado el secuestro para luego poder hacerse con una suculenta tajada; él se quedaba con lo que quería y los vikingos se llevaban un buen pellizco.

Para los que queráis echar un vistazo al texto completo podéis encontrarlo en la página 13 de este archivo : http://purl.pt/12270/2/cg-2698-a_dc-v1-f2/cg-2698-a_dc-v1-f2_item2/cg-2698-a_dc-v1-f2_PDF/cg-2698-a_dc-v1-f2_PDF_01-B-R0300/cg-2698-a_dc-v1-f2_0001_capa-161_t01-B-R0300.pdf

Escritor/Redactor/Editor: Swabaharjaz

Escribe una critica