El panteón vegetal druídico

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Hola a todos. Aquí va mi primera entrada para Harald Wartooth, y espero que no sea la última.

En esta primera entrada voy a tratar una rama de la mitología druídica, el panteón vegetal. Espero que os resulte interesante.


En las creencias celtas, se hablaba de siete árboles sagrados que en conjunto formaban un panteón vegetal. Estos árboles son:

  • Abedul
  • Acebo
  • Aliso
  • Avellano
  • Manzano
  • Roble
  • Sauce
A continuación,  mostraré las propiedades que los celtas atribuían a dichos árboles:
Abedul

Con sus ramas se azotaba a los perturbados y a los condenados, en la creencia de que el abedul espantaba a los demonios, razón por la cual también se levantaban cercos con su madera. Se creía que el tronco era la escalera por la que los espíritus ascendían al otro mundo.

En la festividad tradicional del árbol de mayo se colgaban bandas rojas y blancas en el tronco del abedul , como símbolo de fecundidad. El tronco posteriormente se cortaba y, tras haber retirado la corteza, se quemaba en navidad.

Se le atribuían diversas cualidades terapéuticas, pues convive en simbiosis con la amanita matamoscas, la seta alucinógena que utilizaban los chamanes para drogarse.

Acebo

Es una de las plantas más utilizadas en la tradición céltica, ya que es muy común en el norte de Europa y en las zonas montañosas del centro y del sur. Al tratarse de una sempervirente, es símbolo de inmortalidad.

En muchas narraciones mitológicas inglesas y escocesas existe la figura del rey del acebo. Según la sabiduría popular, este árbol se tiene que plantar en los alrededores de la casa para protegerla de los rayos, los ladrones y las desgracias, porque sus espinas alejan los elementos negativos.

Aliso

Se creía que las divinidades hablaban a los iniciados desde las ramas de este árbol. Con el tronco del aliso se construían los pilares de los puentes y las aldeas lacustres, pues su madera es muy resistente a la humedad. Con las ramas se tallaban silbatos y zuecos. De su corteza se extraía un tinte rojo, de sus ramas uno marrón y de sus flores, uno verde. También se tallaban cubos con su madera, razón por la que los celtas lo llamaban “el guardián de la leche”. Se pensaba también que si se cortaba un aliso sin una razón de peso, el hogar de aquél que lo hubiera cortado sufriría un incendio.

Avellano

Con sus ramas se tallaban las varas de los druidas y los brujos. El avellano simboliza la sabiduría oculta, pues las leyendas afirman que bajo los avellanos descansan pozos muy profundos e imágenes de una enseñanza oculta y de difícil acceso para los profanos. En los países nórdicos, los jueces se reunían en enclaves delimitados por empalizadas de avellano para que sus sentencias fueran justas y sabias.

Manzano

El manzano es el árbol del conocimiento y Merlín enseñaba bajo su sombra. El manzano de la diosa Cliodnu daban frutos que, al ingerirlos, eliminaban la necesidad de comer y beber, además de liberar al cuerpo de todo sufrimiento.

Roble

El roble, que simboliza la fuerza, la sabiduría y la longevidad, ha conservado su carácter mágico hasta la actualidad. Se pensaba que si una persona tiene una herida supurante, se debía perforar el tronco del roble, haciendo un agujero lo bastante grande como para poder deslizar una venda, con la que después se cubriría la herida. A continuación, para que la herida cicatrizase, se había de tapar el agujero del árbol con la madera retirada, aglutinada en un ungüento; si no se tapaba el agujero y el árbol moría, el herido también perecería.

La madera de roble, famosa por su resistencia, se utilizaba para tallar puertas, columnas y diques. La bellota era un fruto sagrado y los druidas adornaban sus frentes con coronas de hojas de roble. El druidismo consideraba que el roble era el receptáculo de la Tierra, una divinidad primordial que emergía del caos, pues una de las peculiaridades de este árbol es que atrae los rayos.

Sauce

Este árbol simboliza la purificación y el renacimiento, pues crece muy rápido. Según el Combate de los Árboles de la tradición celta, el sauce es ante todo prudente, lo que significa que posee mayor sabiduría y conocimiento que otros árboles. Por esta razón es el árbol de los bardos, de los magos y de los brujos, quienes lo utilizaban para fabricar sus escobas mágicas.

 Textos adaptados del libro Enciclopedia de la Magia (Varios autores. Ed.: DeVecchi).

Escritor/Editor/Redactor: Noel Friedmann

Una critica en “El panteón vegetal druídico”

  1. VN:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    Muy buen post Noel 🙂

    Cabe destacar también que los árboles eran realmente especiales para los celtas y druidas ya que se creía que eran puertas hacia el mundo de los muertos, además, los árboles proporcionaban cobijo y alimento.

Escribe una critica