El Panteón Eslavo – Belbog

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Hace un tiempo escribí varias entradas sobre la mitología eslava, y ahí lo dejé. No era la poca información que dí, pero… ¿porqué no ampliarla mas? Así que al final decidí crear una recopilación de posts sobre el panteón eslavo, muy completo e interesante.

Hoy os hablaré sobre Belbog. Muchos os habéis preguntado «¿quién carajo es ese pavo?» cuando mencioné su nombre en los primeros posts de mitología eslava. Pues bien, junto al Triglav siempre estaban los dioses Belbog (o Belobog) y Chernobog, que se encuentran en constante lucha entre ellos: la luz del día se apagaba con la oscuridad de la noche, y la misma era destruida por el primer rayo de luz que salía por el horizonte. Los deseos del obrar bien terminaron con el odio y la envidia. Así es como metafóricamente podemos describir el enfrentamiento de éstos dos dioses. A Belbog lo representaban como a un honesto anciano con barba blanquecina y de pelo igualmente blanco, mientras que a Chernobog lo representaban como un anciano con los huesos muy resaltados, delgado, pero con una mentalidad poderosa y malvada (si, no me extrañaría que en un principio podríais encontrarle cierto parecido al personaje de los dibujos animados norteamericanos Los Simpsons, el señor Burns). Sin embargo, hay que destacar que a ambos dioses se les veneraba por igual.

En Pomerania existe un monte, llamada Belobog. En Polonia, hay sitios como Byalobozhe y Byalobozhnitsa, en la República Checa está la Belozhitse, en Ukrania está Belbozhnitsa… Cerca de Moscú, al lado de Radonezhem, existió un templo dedicado a Belobog, y en Kostroma un monasterio de los tres dioses mencionados, Belobog, Chernobog y Belobozhnitsa, que guardó en su nombre el del dios de la luz y del buen tiempo. En otras palabras, Belbog es la personificación de la luz, de la bondad, de la suerte y de la felicidad. Su templo estaba en el monte, abierto al sol, mientras que numerosas decoraciones hechas en plata y oro reflejaban los rayos de luz, y hasta por la noche se decía que iluminaban el templo, donde no había ni una sola sombra, ni ningún hueco sin alumbrar.

Belbog.

«En la blanca Rusia no sin personas bondadosas» es una frase que se decía desde la antigüedad, y no creáis que por decir «blanca Rusia» se quiera mostrar un punto de vista racista o discriminatorio, si no que el color blanco siempre se consideró el color de la paz, el color de la tierra y de los cielos, y en general, de todo el inalcanzable Universo. Éste dios era venerado sobre todo en Bielorrusia. Ahí creían que una persona perdida en un bosque puede volver a su hogar gracias a la ayuda de un anciano, parecido a éste dios. De ahí que aparecieran las expresiones «Como volverse amigo de Belun (Belbog)» o «Qué oscuro esta el bosque sin Belun», que se usaban para expresar felicidad/suerte y al contrario. Hasta se creó una cancioncilla corta tradicional que cantaban los jóvenes con la llegada del otoño:

«Aunque la luna ilumine – Oh, oscuro esta el bosque sin Belun»

Obviamente, eso en el idioma ruso suena con rima, pero la traducción la elimina. A Belbog también se le consideraba dador de riqueza y de fertilidad. En los tiempos de sequía, Belun viene a los campos y ayuda a los campesinos en su trabajo. Frecuentemente aparecía en  los campos de centeno con una bolsa de dinero colgada de la nariz, y pedía a cualquier pobre que le rascase la nariz. Éste, atraído por la bondad del dios, le rasca la nariz, y mientras que va cayendo el dinero al suelo, Belbog va desapareciendo, y cuando cae la última moneda, ya no está.

Bueno, ésto ha sido todo por ésta vez, y es todo lo que os he podido contar sobre este magnífico personaje, que lo único que me hace pensar es la gran esperanza que los antiguos eslavos en sus dioses y en lo optimistas que podían llegar a ser, hasta en los momentos mas difíciles. Espero que os haya gustado, y si es así, ¡comentad y compartid! Que os recuerdo que se puede comentar sin teneros que registrar. Un saludo y hasta otra.

Escritor/Editor/Redactor: hookwallet

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