El origen de otros símbolos y costumbres navideñas

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

El origen de otros símbolos y costumbres navideñas

Para adornar la exposición del artículo sobre la Navidad, no pueden quedar fuera del mismo tres de los símbolos más emblemáticos y conocidos de la fiesta en los términos que hoy la conocemos: los regalos, Santa Claus / Papá Noel y el abeto o árbol de Navidad. Repasando sus orígenes y evolución de manera breve, si bien ambiciosa, ya que cada uno requeriría de su propio texto, pero he aquí una aproximación.

El origen de los Regalos

La práctica de la entrega de regalos, particularmente a los infantes, tiene explicación y fundamento en la tradición cristiana en tanto que se reproduce e interpreta la Adoración al Niño Jesús, especialmente por parte de los Magos, personajes que, por cierto, sólo se comentan en Lucas 2:1-12 y de los que no se detalla concreto número ni procedencia. Esta práctica, que populariza y hace especial presencia en la cotidianeidad y rutina de los más pobres, porque no hay que perder de vista que el cristianismo, en sus orígenes y mensaje, es una religión por y para las clases sociales marginales y excluidas. Sin embargo, es una interpretación, puesto que lo que se cita en Lucas son presentes y no regalos, interpretación una vez más ambigua en tanto a lo que pueden representar los presentes sino atributos y dones.

Adoración de los Magos, San Apolinar Nuevo (Rávena, Italia), mosaico, S. IV d.C.
Fuente de imagen: http://mupart.uv.es

Por otro lado, existen precedentes o coincidentes de entrega de obsequios en festividades paganas como las Saturnales, en la que se realizaban incluso juegos de intercambio de roles, práctica que es conocida por textos como los del poeta Marcial (S. I d.C.):

<< Mientras en batín se divierten el caballero y el senador soberano, y mientras le quedan bien a nuestro Júpiter los píleos que se ha puesto y el esclavo vernáculo no teme que el edil esté mirando cuando agita el cubilete, aunque vea tan cerca los estanques helados, recibe las suertes cambiantes del rico y del pobre: que cada cual dé sus premios a su invitado. “Son fruslerías y bagatelas y, si lo hay, algo de menos valor que eso”. ¿Quién lo ignora? ¿O quién niega cosa tan manifiesta? Pero, ¿qué voy a hacer mejor, Saturno, en estos días de borracheras, que tu propio hijo te ha concedido a cambio del cielo? ¿Quieres que haga versos a Tebas o a Troya o a la criminal Micenas? —“Juega —me dices— a las nueces”. —Yo no quiero perder las mías. >>
Marcial, “Apophoreta I” en Epigramas, Libro XIV.

En este caso sí que podríamos decir que se produce una evangelización de las costumbres. Y aunque se puedan atribuir prácticas de intercambio de dones en culturas prerromanas cabe comentar que la entrega de regalos u obsequios en la raza de los hombres es una de las prácticas antropológicas más ancestrales. Puesto que el regalo y su significado en las sociedades  es un hecho común que pretende demostrar algún tipo de reconocimiento, afecto o alianza, tal y como antropólogos como Marcel Mauss pudieron comprobar a comienzos del siglo XX en diversas sociedades tribales del Pacífico y del África. Es decir, regalar no corresponde a una sociedad o cultura en concreto, es un hecho social que acontece con un especial motivo.

Encuentro entre indígenas y españoles, Theodore de Bry, grabado, S. XVI
Fuente de imagen: http://educativa.catedu.es

 El origen de Santa Claus

En consonancia con la práctica del regalo, de la que no se tienen hechos empíricamente contrastables más allá de la historiografía y el testimonio, se une la del popular Papá Noel/Père Noël/Babbo Natale/Father Christmas (Padre Nacimiento) o Santa Claus/Klaus (Sinterklaas o Sankt Nicolaus), originalmente San Nicolás o Nicolás de Myra. Un obispo de Anatolia, actual Turquía, del siglo IV que perteneció y participó en las bases y fundación de la Iglesia en Oriente. Según la tradición, este religioso, aparte de difundir el mensaje de los evangelios, llevaba a cabo una serie de regalos que pretendían emular este pasaje de los Magos, alegando metáfora en torno a la fecha del Nacimiento, su ilusión, esperanza y demás significados religiosos. Junto a esta interpretación de por qué obsequiaba se dan, además, las leyendas e hipotéticos milagros del santo respecto al rezo, salvación y sanación de niños o inocentes (ambigüedades de las metáforas) degollados por los romanos, o la entrega secreta y nocturna de monedas de oro a jóvenes que no podían pagar la dote para contraer matrimonio, por citar un par de relatos difundidos sobre el mismo. San Nicolás además es patrón de los marineros.

San Nicolás de Myra, Aleksa Petrov, icono, S. XIII
Fuente de imagen: http://www.awesomestories.com

 Aunque posteriormente los restos de Nicolás fueran llevados a Bari (Apulia, Italia), conociéndose así también como Nicolás de Bari, la figura oriental griega de Papá Noel corresponde más bien a Basilio de Cesarea, arzobispo Padre fundador que acometía prácticas similares a las de Nicolás, viéndose así una bicefalia en el origen cristiano del personaje de Padre Navidad, una celebración santoral que antecede a la de la Navidad.

San Basilio el Grande. Catedral de Santa Sofía (Kiev, Ucrania), mosaico, S. XI.
Fuente de imagen: http://www.summagallicana.it

 Ambas figuras, especialmente la de Nicolás, se integran en la tradición occidental mezclándose con prácticas y entes propios de la tradición y folklore céltico-germánico, duendes y seres del bosque que recompensaban o castigaban en función del comportamiento de los infantes. Además se ha especulado de la posibilidad de que incluso sea una cristianización del viejo Odín y la festividad invernal del Yule. Sin embargo, esta figura del obispo cristiano, con su particular gorro obispal o mitra, atribuciones posteriores de jerarquía eclesiástica latina, junto a una vestimenta propia de regiones frías ha ido evolucionando hasta lo que hoy conocemos como Santa Claus por medio del folklore y la sátira. Evolución que si se observa detenidamente según la imaginería tenemos la transición de la estampa bizantina de un santo con cargo y vestimentas de obispo, de originales colores blancos, dorados y granates, a la adquisición de rasgos físicos más germánicos y tonalidades más oscuras, verdes y pardos de sus prendas en algunos casos, junto a elementos y atributos de la Europa septentrional.

Sin embargo, cabe aclarar que la concepción de Padre Navidad y San Nicolás no han ido parejas a lo largo de la historia, ya que Padre Navidad corresponde más bien a una tradición de carácter anglosajón anunciadora de la llegada del día de Navidad, que personifica un espíritu y deidad que unifica credos pagano y cristiano, mientras que San Nicolás es un santo festejado en las comunidades ortodoxas y católico germanas. Ambas tradiciones han terminado fusionándose y confundiéndose entre sí, sin apenas distinción más allá del culto.

El Examen y Juicio del Viejo Padre Navidad, Josiah King, grabado, ca. 1686
Fuente de imagen: http://library.missouri.edu

 En la tradición eslava y germánica, especialmente la flamenca, la imagen de San Nicolás queda consolidado no sólo un patrón de distintos territorios o gremios, sino un tipo propio de festividad que hoy en día se mantiene y que se celebra el día 6 de diciembre.

Estampa de San Nicolás, Alemania, ca.1850
Fuente de imagen: http://www.stnicholascenter.org

 Es más, como hecho que tiene origen en el siglo XVI cuando la dominación de la Corona española en el territorio de los Países Bajos, el Sinterklaas holandés pone origen español al santo y a sus ayudantes de etnia africana, Zwarte Piet, “Pedro Negro”, que vienen en barco desde Madrid [sic]. Sin embargo, esta práctica tiene consolidación de su costumbre en el siglo XIX, puesto que el barco del santo es de vapor, además, a día de hoy, aunque se celebre con gran popularidad es considerada profundamente racista por la imagen de los criados negroides.

503px-Jan_Steen.Het_Sint_Nicolaasfeest

Fiesta de San Nicolás, Jan Havicksz Steen, óleo, 1663-1665
Fuente de imagen: https://www.rijksmuseum.nl

San Nicolás y su sirviente. Jan Schenkman, grafito, Holanda, ca. 1850
Fuente de imagen: http://www.dbnl.org

 Esta devoción por el santo, que traía regalos a los chicos en un burro o una cabra, era una costumbre de Navidad que estaba bastante arraigada entre los descendientes de los colonos holandeses, que celebraban Sinterklaas de manera regular con sus propias adiciones y construcción folklórica, a diferencia de los anglosajones que despreciaban, por lo general, esta práctica cultural y cuyo principal emblema era el de Padre Navidad de acuerdo a su protestantismo puritano. Sin embargo, a pesar de las burlas, Washintong Irving, aclamado escritor norteamericano, en 1809 escribía una sátira, en Historia de Nueva York, al respecto de la figura de Sinterklaas.

San Nicolás (detalle), Robert Walter Weir, óleo, 1837-1838.
Fuente de imagen: http://www.smithsonianmag.com

nick

Ilustración de F.O.C. Darley, para una nueva edición del poema de Clarke Moore, en la que San Nicolás continúa siendo caracterizado como un duendecillo que fuma en pipa. 1862
Fuente de imagen: http://www.ovejaselectricas.es

 Le otorgaba los rasgos propios de un colono holandés, caricaturizando a un viejo mercader o terrateniente con raíces judías, de alegre gesto y figura de glotón bebedor, además de destartalado atuendo por su vida errante de buhonero. A pesar de esta sátira de la costumbre, Irving simpatizó con el personaje holandés y esta primera muestra de adopción de una costumbre fue el primer paso hacia una asimilación hoy universal. La popularización definitiva de Santa Claus ya fue de puro artífice poético en 1822, cuando en un periódico de Nueva Inglaterra un pastor, Clement C. Moore, de manera anónima publicó un pequeño poema titulado La Noche antes de Navidad (The Night Before Christmas o A Visit From St. Nicolas originalmente publicado) en el que creaba o terminaba de consolidar toda la mitología que circula en torno a la figura de Santa Claus: la costumbre de las galletas y la leche, los renos, el atuendo… y su definitiva anglosajonización.

El origen del Árbol de Navidad

El popular, y normalmente ostentoso, árbol de Navidad es, posiblemente, de todas las costumbres navideñas la que tiene más posible origen en las tierras germánicas y nórdicas, particularmente en la tradición escandinava. Por lo que se debe a la interpretación mitológica original se daba un ritual en homenaje al nacimiento de Freyr, que es el dios nórdico del Sol naciente, la lluvia y la prosperidad en forma masculina.

Dios nórdico Freyr y su jabalí Gullinbursti, Jacques Reich, grabado, S. XIX
Fuente de imagen: http://www.friedrichfroebel.com

 Además, uno de los rituales que, al parecer, se daba en las sociedades precristianas germano-nórdicas, consistía en el adorno y ofrendas a un fresno, o un roble según qué fuente, que era la representación de Yggdrasil, el árbol universal de la mitología nórdica, en homenaje no sólo al panteón que representa a la vida y sus más diversos aspectos en su conjunto. La sustitución por el abeto tiene, al parecer, génesis en Bonifacio de Maguncia, “apóstol de Alemania”, que en el siglo VIII la original imagen del árbol la modificó por la de un árbol de naturaleza perenne, si bien el fresno de Yggdrasil es eterno.

Yggdrasil, árbol de la vida (detalle).
Fuente de imagen: http://librosymitos.blogspot.com.es

El abeto, árbol más común en el norte montañoso de Europa, vino a simbolizar la eternidad de la vida. Una vez más la evangelización de un rito, si bien no era popular. De nuevo este es un hecho del que no constan gran documentación al respecto y que nuevamente da lugar a la especulación y la leyenda, tanto sobre el origen como del rito ya que lo que se relata al respecto es de la tala del santo de un árbol de los druidas en sustitución de una cruz y la erradicación de una costumbre pagana. Costumbre de todos modos bastante común entre las sociedades tribales paganas la figura de un árbol sagrado en torno al que celebrar determinados ritos y ceremonias.

Sin embargo, sin el debido fundamento empírico, al parecer la difusión y real práctica de la colocación del árbol de Navidad, entre las clases populares, se da en Alemania en tiempos del protestantismo ca. 1605 en la región de Alsacia, con propósito de especial adorno en tales fechas y con diversa simbología en sus adornos como velas o manzanas, símbolos de prosperidad y luz. Los inmigrantes alemanes que partieron hacia Norteamérica en el siglo XVIII se llevaron la costumbre consigo, pero no fue aceptada ni por anglosajones ni holandeses por su supuesta vinculación pagana, veremos a continuación en parte porqué.

san_bonifacio

Estampa de San Bonifacio de Maguncia, S.XIX
Fuente de imagen: http://forocatolico.wordpress.com

 

La Navidad hoy

Boceto de la decoración navideña en la Plaza de Callao, 2009
Fuente de imagen: http://almacen.navidaddigital.com

 Tras este compendio y extensión de múltiples anécdotas y detalles que adornan tan deformada fiesta cabe concluir y detallar elementos que llegan a nuestros días del primer cuarto del siglo XXI; que es la celebración, su concepción y ritual. Cómo han llegado a ser lo que son.

Como hemos podido ver la celebración de ritos y ceremonias, más bien liturgias, a lo largo de los siglos cristianos han sido exiguas y bien bastante más sencillas en cuando a parafernalia y despliegue de ornamentos y emblemas, con un sencillo mensaje respecto a lo que conocemos.

De hecho, es notorio que la Navidad, y estos tres símbolos adscritos a la misma, durante la Edad Moderna fue bastante marginal en cuanto a su celebración siendo notorio el periodo de auge del protestantismo más puritano que rechazó frontalmente todo tipo de celebración entre los siglos XVI-XIX, llegándose a considerar, por los sectores más extremistas, incluso una fiesta diabólica y sacrílega tal y como podemos ver en el siguiente extracto de un anuncio público de Massachusetts del 1659, donde las autoridades locales llegaron a prohibir el festejo por temor a disturbios.

Aviso público del gobierno de la Provincia de la Bahía de Massachusetts, 1659
Fuente de imagen: http://www.toptenz.net

 Aparte de este anecdótico hecho, en términos generales la Navidad que fue decayendo en importancia y celebración hasta que determinados productos culturales y literarios del siglo XIX la reimpulsaron y popularización en tanto a la nostalgia romántica de ciertos valores paleocristianos. Un primer ejemplo sería aquel poema de Moore, La Noche antes de Navidad (1822).

Y un segundo ejemplo sería Un cuento de Navidad (A Christmas Carol) de Charles Dickens (1843) que promocionó y popularizó en la Gran Bretaña victoriana una serie de valores y mensaje de celebración en torno a la familia, la amistad y la solidaridad, en base a un pensamiento reformista cristiano, evangelista y caritativo con los más desfavorecidos en la era de la Primera Revolución Industrial: pobres, huérfanos, viudas y, en general, proletarios. El mensaje más conocido hoy por todos nosotros: familia, reunión, solidaridad, bondad, esperanza, paz, amor…

Un cuento de Navidad, Charles Dickens. Ilustración (portada) por P. J. Lynch. Walker Books Ltd, 2007.
Fuente de imagen: http://www.pjlynchgallery.com

Además, de manera no tan coincidente, en la primera edición ilustrada de la novela de Dickens aparece la figura de Padre Navidad investido de atributos propios del folklore céltico-germánico además de una actitud cálida, bonachona, concediendo diversos obsequios al avaro Scrooge, protagonista de la novela.

Tercer visitante de Scrooge, John Leech, 1843
Fuente de imagen: http://tolkienbrasil.com

 Como ya a muchos habrá sugerido el texto, siendo Gran Bretaña a mediados del siglo XIX la primera potencia mundial, el Imperio, su modelo, costumbres y mercado en expansión fueron reproducidos y emulados por los distintos Estados-nación del Occidente y miembros de la Commonwealth, es decir, las economías potentes. El pensamiento y las costumbres se exportan, al igual que los bienes, en la economía del libre mercado y más si éste está en expansión. En la primera fase de la globalización, el del imperialismo colonialista, el mundo comenzó a permeabilizarse de la cultura popular anglosajona, bien británica, bien americana.

En consonancia con este enunciado no hay que tener gran conocimiento de la historia contemporánea para conocer que la potencia heredera del legado y puesto hegemónico de Gran Bretaña en el siglo XIX son los EEUU a partir de la segunda mitad del siglo XX, periodo de la Segunda Revolución Industrial, fase intermedia de la globalización y fase de posguerra, el declive de las naciones de Europa, tanto de sus economías como de sus valores. ¿Qué significó esto? Una consolidación de un modelo cultural similar al británico y la institución de una práctica social que ya superando umbrales de lo religioso fue incorporada a las relaciones de mercado, es decir, la comercialización característica del régimen y sistema de producción capitalista en el contexto de una sociedad de masas. Y qué mejor manera de crear mercado que cosificando tradiciones y creando supersticiones morales en torno a las mismas.

Los mejores ejemplos que nos consiguen hacer entender cómo es la fiesta de Navidad a día de hoy son los de la popularización y producción industrial de diversos bienes que se han hecho indispensables para la celebración de las fiestas.

Un primer ejemplo, a nivel simbólico y más bien de lenguaje de marketing, sería el de la figura actual de Santa Claus: un anciano rechoncho, bonachón, ataviado de rojo y con borlas de blanco. Que ciertamente dijimos que se consolidó con aquel poema de principios del XIX, con trabajos pictóricos como los de  Thomas Nast en 1881.

Santa Claus, Thomas Nast, 1881
Fuente de imagen: http://blog.mocavo.com

 Pero que finalmente cogió su forma en la imagen difundida a partir de la campaña de invierno de 1931 por una empresa en expansión llamada Coca Cola Company.

Ilustración de Haddon Sundblom, 1931 Fuente de imagen: http://www.adbranch.com/

Ilustración de Haddon Sundblom, 1931
Fuente de imagen: http://www.adbranch.com/

Luego, con el ejemplo del árbol de Navidad, la difusión de su colocación se debe en tanto a las prácticas y gustos refinados de las élites sociales en el siglo XIX, particularmente aquellas de la Gran Bretaña victoriana, con apetencias en las costumbres germánicas, concretamente en la familia real inglesa de la Reina Victoria y el Príncipe Alberto, alemán de origen. El gusto victoriano por diversas tradiciones alemanas fue exportado a Gran Bretaña y sus colonias, considerándose objeto de popular disfrute. Esta costumbre sería entonces adquirida por las clases medias, la burguesía emergente, con gran poder económico en la industria y pretensiones de escalar socialmente. En menos de diez años la costumbre colocar, y comprar, el árbol de Navidad era ya toda una tradición social.

El árbol de Navidad de la Reina en el Castillo de Windsor, 1848, The London News Illustrated, 1848.
Fuente de imagen: http://nancybond.wordpress.com

 Estos dos fútiles ejemplos, leves pinceladas de hechos con mayor profundidad, son perfecta representación de cómo, una vez más, la Navidad, tal y como la entendemos, es una fiesta con una larga trayectoria que por medio el constructo o artificio social que se elaboran e inauguran las tradiciones ha llegado a ser lo que es. Sobre todo teniendo presente un contexto social y económico fuertemente basado en el intercambio de bienes y servicios en el que vivimos. Es más, para qué explicar el sentido de los regalos que citamos al principio cuando está bien claro su propósito actual.

Si bien es una fiesta tiene un significado universal, aun habiendo mutado y fusionado elementos de otras culturas, actualmente la concepción de la misma tiene una gran oposición en tanto a lo que representa o se interpreta que representa. Y es que en una época en la que la crisis, no ya en términos de recesión económica, sino de valores tradicionales y del modelo familiar y social en el Occidente la adopción y aceptación de ritos y concepciones añejas y maquilladas se hacen bien difíciles sino imposibles.

Todos hemos oído y sabido de la frase “Feliz Falsedad”, del mayor número de suicidios en esta época del año según las estadísticas oficiales de cualquier país occidental, de la rabia y rechazo que genera un mensaje ya no sólo por ser cristiano en un contexto de un importante sector ateísta, sino la prostitución de dicho mensaje y fiesta por el capitalismo. Y no es por defender una cosa u otra pero ocurre que, sin ser declarado marxista, que aquello que Marx y Engels dijeron en el Manifiesto del Partido Comunista:

<<Se derrumban las relaciones inconmovibles y mohosas del pasado, junto con todo su séquito de ideas y creencias antiguas y venerables, y las nuevas envejecen ya antes de echar raíces. Se esfuma todo lo que se creía permanente y perenne. Todo lo santo es profanado, y al final, el hombre se ve constreñido por la fuerza de las cosas, a contemplar con mirada fría su vida y sus relaciones con los demás.>>
Marx & Engels, El Manifiesto del Partido Comunista, «Burgueses y Proletarios», 1848

Es el materialismo exacerbado, el consumo compulsivo e irracional, el individualismo egoísta y calculador, la mercantilización de todo cuanto existe y el fetichismo y seducción de bienes innecesarios, la adopción de prácticas socio-culturales no interiorizadas, sino protocolarias y superficiales de tiempos vetustos lo que en estas fechas conmueve un sentimiento de desidia, desasosiego y rechazo. Un ejemplo más, bastante reciente, de los últimos años, de las doce uvas por Nochevieja. Se dice que a finales del siglo XIX el Consejo de Ministros despedía el año con champán y uvas, pero la versión más rodada es la de una cosecha que tuvo superávit y tuvo que dar venta al exceso de producción en los años 50, una necesidad creada con excusa en la costumbre. Y otras llegarán y otras desaparecerán de quién sabe dónde, porque así de incierto son los flujos del destino de nuestro mundo: el nuestro y lo suyo se difuminan y son un todo de nadie y de todos, propiedad de la humanidad al fin y al cabo.

Sea cual sea la opinión y sentimiento de cada uno de vosotros espero que al menos con este orientativo artículo, la segunda parte, hayáis podido averiguar o conocer algún detalle por vosotros desconocido de los orígenes de esta fiesta o alguno de sus elementos…

…y que, independientemente de vuestro credo, tengáis todos un feliz y próspero año 2014.

Ángel de la Navidad. Fotografía coloreada en tarjeta postal de principios siglo XX
Fuente de imagen: http://www.devocionario.com

 

Recursos empleados:

-Sobre los regalos

Criado, Miguel Ángel. “Los regalos, los buenos propósitos y otras costumbres navideñas que debemos a los romanos” en El Huffington Posthttp://www.huffingtonpost.es/2014/01/05/reyes-magos-romanos_n_4545331.html?utm_hp_ref=spain [consultado el 06/01/2014]

-Sobre Santa Claus y otros detalles

Olcina, Jorge. Sinterklaas, el Papá Noel españolhttp://elviajero.elpais.com/elviajero/2012/11/18/actualidad/1353253925_543756.html [consultado el 27/12/2013]
Errores históricos y otras curiosidades, Historia de Papá Noel-Santa Claus:http://www.erroreshistoricos.com/curiosidades-historicas/origen/445-historia-de-papa-noel-santa-claus.html [consultado el 27/12/2013]
Historia de la imagen de Santa Claus en Ovejas Eléctricas Blog, Santa Claus y sus ilustradores: http://www.ovejaselectricas.es/2012/12/santa-claus-y-sus-ilustradores.html [consultado el 06/01/2014]

-Sobre el árbol de Navidad

Talavera Franco, Ramón. ¿Cuál es el origen del árbol de Navidad?: http://www.culturafronteriza.com/arbolnavidad.htm [consultado el 27/12/2013]
Otro contradictorio intento de la Neo Iglesia por justificar el “árbol de navidad”, Foro Católico: http://forocatolico.wordpress.com/2013/12/26/otro-contradictorio-intento-de-la-neo-iglesia-por-justificar-el-arbol-de-navidad/ [consultado el 06/01/2014]
BBC, Queen Victoria Popularised our Christmas Traditions: http://news.bbc.co.uk/local/berkshire/hi/people_and_places/history/newsid_9286000/9286971.stm [consultado el 06/01/2014]
Gwendolyn Hoff, Writing is fun-damental, blog de actualidad y curiosidades históricas: http://writingisfun-damental.com/2013/12/ [consultado el 27/12/2013]
Historias de Navidad: El árbol de Navidad, el sentido de un símbolo: http://chrismielost.blogspot.com.es/2011/12/historias-de-navidad-el-arbol-de.html [consultado el 06/01/2014]

-Sobre la Navidad en general, otras costumbres navideñas y Yule

Ele de Lis, The Valkyrie´s Vigil
Cagá Tió o Tio de Nadal: http://mystoryofhistory.wordpress.com/ [consultado el 27/12/2013]
Yule o la Navidad de los vikingos: http://mystoryofhistory.wordpress.com/ [consultado el 27/12/2013]

 

Escritor/Editor/Redactor: SSXIX

2 criticas en “El origen de otros símbolos y costumbres navideñas”

  1. VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    。私はちょうどあなたのブログにつまずいたと私は本当にあなたのウェブ掲載記事を読んで楽しんでいることを言いたかったです。どのような方法は、私はあなたのフィードを購読することだろうと私はあなたがすぐに再度投稿したいと考えています。
    【送料無料】(ピジョン マグマグストロー) ベビー用品 ベビーマグ 子供用 出産祝い 女の子 新生児 男の子 ギフト 赤ちゃん あかちゃん トレーニング ベビー食器 食器 お祝い プレゼント 贈り物:スーツケース販売のラビット通販 http://sapphire92.com/bagbebxz/903.html

  2. VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0 (from 0 votes)

    私は絶え間なく感謝の意を上に置くために、このことについて考えています。
    パナソニック 直管蛍光灯 「パルック プレミア」(20形 スタータ型?クール色) FL20SSECW18HF:ソフマップ楽天市場店 http://libertocleanersnola.com/co-books/4255.html

Escribe una critica