Critica a la película «El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos»

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Muy buenas a todos, habitantes de la Tierra Media y simpatizantes de la mitología de Tolkien. Se acaba de estrenar la tercera parte de “El hobbit” y, cómo no, aquí estamos una vez más con nuestra crítica. Podéis encontrar la crítica de la primera parte AQUÍ y la de la segunda AQUÍ. Empecemos:

En un agujero en el suelo, vivía Peter Jackson.

Y como le habían dicho que tenía que sacar mucho dinero de una novela infantil la estiró hasta que de ahí salieron tres películas. Con la primera nos hizo pensar que quizá no era tan mala idea dicho despropósito, pero luego llegó la segunda y nuestras expectativas bajaron, aunque en el fondo todos pensábamos que al tratarse de una película de transición lo arreglaría todo con la última entrega. Mucho me temo que no ha sido así, y no le culpo, tenía demasiado que arreglar y necesitaba mucho material que inventar si quería completar los 144 minutos que calculaba debía durar la tercera entrega. Y ¿cómo se las ha apañado? Pues con paja, toneladas de paja.

A partir de esta parte llega el SPOILER.1

La verdadera desolación de Smaug.

Smaug fue todo un regalo para los ojos, al igual que la destrucción de la Ciudad del Lago, el director logró ponernos en situación y contagiarnos con el nerviosismo de una multitud asustada tratando de huir del fuego de la bestia. Qué lástima que durara tan poco… y da que pensar: ¿no sería acaso ese el final esperado para la segunda entrega? ¿Por qué dejar vivo al dragón para verlo morir tan rápido? La respuesta es sencilla, la historia ya no se podía estirar más, o al menos a ninguno de los guionistas se le ocurrió cómo. Podrían haber alargado la presencia de Smaug hasta el punto de permitirle un último coletazo, una última maldad, haber hecho de su muerte algo un poco más épico y no enseñarnos como un dragón se apaga sin más. Y ¿cómo destruyen al dragón? De una forma totalmente humillante. Su asesino, Bardo, es un hombre que lejos de usar la gran ballesta sobre la torre, como nos dieron a entender en la anterior entrega, improvisó un arco de una forma un tanto absurda, clavando dos trozos de madera en unas vigas y utilizando a su propio hijo como soporte. Qué nos lo expliquen…

No sabemos como tomarnos eso de que despachen a los principales villanos en los primeros minutos del film, no consideramos para nada que fuera una decisión acertada, no si no tenían preparado algo mejor, más espectacular, que no lo han tenido.

Una de “Poltergeist”: Sauron, ¡aléjate de la luz!

En este momento nos encontramos ante un punto muy agridulce del film. Ubicación: Dol Guldur, fortaleza del Nigromante, en la cual se supone se halla un ejército. Para contrarrestarlo Tolkien nos ofreció a un Celeborn y a una Galadriel comandando sus tropas desde Lórien, consiguiendo así espantar a Khamul, y con él al Nigromante, al menos así lo creían pues el autor también nos dejo claro en el Silmarillion que todo aquello fue una argucia del propio Sauron: “Pero el golpe que asestaron llegó demasiado tarde. Porque el Señor Oscuro lo había previsto, y él estaba esperándolo desde hacía mucho, y los Ulairi, los Nueve Sirvientes, habían ido delante de él para prepararle el camino. Por tanto la huida fue sólo un engaño, y Sauron pronto volvió, y antes de que los Sabios pudieran prevenirlo, se instaló en su reino de Mordor“. Finalmente Galadriel destruyó los cimientos de la fortaleza para que el mal nunca volviera a instalarse allí de nuevo.

Pues bien, no sé en qué momento a los guionistas todo esto les pareció muy poco comercial y quisieron cambiarlo por una escena a medio camino entre Los Vengadores y La niña del exorcista, y casi nos llegan convencer, pues la calidad de las escenas es ciertamente impecable. Los espectros me encantaron y la propia aparición de Sauron me pareció estelar, pero no opino lo mismo de nuestra Dama Blanca que en esta ocasión fue menos blanca que nunca. Podemos entender que motivada por la influencia del anillo único Galadriel se volviera un poco chunga en la primera entrega de “El señor de los anillos”, pero es que ahora no le vemos el sentido, ni a esto, ni a que con tres istari en escena sea ella la única capaz de desterrar a Sauron mandándolo vete tú a saber donde mientras se vuelve la niña de “The Ring”, menos mal que no la vimos en 3D que si no…

Tampoco entendí eso de que para matar a un orco Galadriel tenga que tirarle un kame, ¿tan difícil era darle una espada a una de las pocas elfas en las que Tolkien dejó constancia de su destreza en combate? ¿es que es menos hechicera por eso? Que yo sepa Gandalf no deja de ser un mago por no usar continuamente su magia para cosas tan absurdas como destruir a un simple orco, aunque bueno, tal y como se están poniendo los orcos últimamente…

Además, en el trailer se nos ofreció una gran escena que dio que pensar, se trataba de Saruman diciendo algo así como: “yo me encargaré de Sauron”, a lo que faltó un “pero no será en esta peli, pringaos”. Y es que puestos a estirar el chicle más y más, podrían haberlo hecho por ahí. Personalmente me hubiera encantado un encuentro entre ambos maiar en el que se dejara constancia de que la traición de Saruman sería definitiva. Si con esta película lo que se pretendía era atar cabos, se han dejado uno muy bueno en el tintero. Eso sí, ver a Christopher Lee haciendo piruetas con sus 92 añazos bien se merece una reseña.

¿Qué les dan de comer a estos orcos?

Hoy más que nunca entiendo aquello sobre que las comparaciones son odiosas.

Hoy más que nunca entiendo aquello sobre que las comparaciones son odiosas.

Como dijimos en nuestra crítica anterior en relación a la capacitación de los orcos que destacaban por sus habilidades ninjas, copio y pego: “Orcos acróbatas del Cirque Du Soleil que ya los quisiera Li Mu bai como aprendices de artes marciales y que tienen la capacidad de hacer casi las mismas piruetas que Legolas en el abismo de Helm”, pues bien, ahora se ve que Sauron inició además algún tipo de plan estratégico de control nutricional en las poblaciones de orcos de Moria y sus pedanías, no sólo es que sean más ágiles, también son más grandes, más fuertes y hasta diría que más guapos. Con orcos así no sé quién necesita a los uruk-hai; empezamos a pensar que va a ser verdad eso que dicen sobre que cada generación es peor que la anterior, los orcos de hoy día ya no son lo que eran.

Azog “el waterpolista”, Legolas “el surfista”.

Sí, amigos, Azog ha cambiado su título, nunca más será recordado como “el profanador”, no después de que en esta película hayamos podido ver sus magníficas dotes de natación. No sólo es capaz de tirarse un buen rato sumergido en agua helada, sino que todavía puede propulsarse hasta límites astronómicos y ofrecernos un salto con el que es capaz de atravesar una capa de hielo de palmo y medio. Le comentaremos a Peter la idea de un nuevo guión con él de protagonista: podría tratar de un orco malhumorado y cruel que se acaba haciendo amigo de un niño muy ñoño que le toca la armónica. Azog poco a poco le irá cogiendo cariño y todo acabará con un final apoteósico, cargado de dramatismo, consistente en un gran salto final. Su título podría ser: “Liberad a Azog”. Para que nadie pueda decir que desde este espacio no abogamos por la igualdad: ¡Libres orcas… y orcos!

Y si pensamos que Azog es todo un portento, no podemos dejar de mirar a Legolas. Creo que empezamos a entender esa tensión en la relación con su padre: resulta que el chico quería ser surfista y no príncipe como se empeñaba el aguafiestas de Thranduil, y es que ser de la realeza últimamente está muy mal visto ¿Y cómo sabemos todo eso? Pues con todas las escenas en la que vemos al tío cabalgando las olas, bueno, en su defecto los escudos, las arañas y hasta los orcos. Supongo que se puede entender que hicieran un guiño en La desolación de Smaug a la escena de Legolas surfeando sobre un escudo en el Abismo de Helm, pero ¿de verdad era necesario que volviera a ofrecernos una escena idéntica hasta en dos ocasiones más? Pues al parecer así lo han debido de creer los guionistas, que no han dudado en sobreexplotar una y otra vez el mismo recurso. Y las legoladas no han hecho más que comenzar. En esta entrega hemos visto al elfo haciendo parapente con un murciélago, cabeza arriba y cabeza abajo (no quiero pensar cómo se estaría sujetando), y eso no es todo, se ve que el señorito está suscrito a la revista del Colegio Oficial de Ingenieros en Puentes y Caminos y tiene grandes nociones de construcción pues que es capaz de improvisar una demoledora con base troll usando una espada como palanca de mando y derribar así una torre con el objetivo de construir un puente, también improvisado, ¡y en segundos!, qué chico tan apañao, oiga, ni parece hijo de su padre. Y es que a Legolas no se le resiste nada, ni tan siquiera las grandes leyes de la Fisica, «¡no tienes poder aquí, Newton ‘el gris’!»

Azog: "¡libres orcas y orcos!!

Y el niño ñoño dijo a Azog, profanadador de Moria: «Vamos Azog, sé que puedes hacerlo, sé que puedes saltar… ¡Sa-la-na a-yoong I-asis!» a lo que Azog respondió: «¡puede que nos quiten la vida  pero jamás nos quitarán la libertad!»

Cruella de Vil y el famoso montaraz de 11 años.

Thranduil es un malaje, pero malaje malaje. Los que teníamos esperanza en encontrarnos un lado humano del elfo hemos salido del cine con cara de desconcierto. El Rey Elfo es un capullo sin causa, y digo sin causa porque a los guionistas no les ha dado la gana de ponérsela, pues necesitaban a un tipo lo suficientemente cabrón para conseguir enmarcar aun más la figura de Tauriel o la de su propio hijo, que pasa de ser un chico bueno y obediente a todo un rebelde seducequinceañeras (y no tan quinceañeras). A nadie le importa saber por qué reclama parte del tesoro de Erebor ni la causa de su antipatía por los enanos, simplemente parece un tirano excéntrico y avaricioso (a lo Kim Jong-un) tratando de aprovecharse de la situación, una especie de Cruella de Vil de las piedras preciosas, aunque con certeza también va matando cachorritos. Consideramos pues que todo esto es demasiado injusto. Thranduil puede que sea antipático, pero siempre dentro de unos límites lógicos. Su pueblo natal, Doriath, fue destruido y saqueado por los enanos, quienes escondieron parte de ese tesoro en Moria hasta que el Balrog despertó y Thráin I, antepasado de Thorin, se trasladó a Erebor, posiblemente con una parte del tesoro robado. Y puede ser que los antepasados del enano no tuvieran nada que ver en el asunto, incluso cabe la posibilidad de que esas joyas en disputa se perdieran para siempre, pero eso Thranduil no lo sabe y Thorin tampoco es que esté muy receptivo. El caso es que de estirado a capullo integral hay un buen trecho. También nos sorprendió ese trato de superioridad y despotismo con el que trata a los humanos de la Ciudad del Valle, puesto que el propio Tolkien comentaba en El Hobbit:

“Pero el rey, cuando recibió el pedido de Bardo, sintió piedad, pues era señor de gente amable y buena; de modo que dando media vuelta (hasta ahora había marchado directamente hacia la Montaña), se apresuró río abajo hacia el Lago Largo.”

Además dan a entender que no le importa en absoluto luchar contra los enanos, cuando la realidad es la siguiente:

“Pero el Rey Elfo dijo: Mucho esperaré antes de pelear por un botín de oro. Los enanos no pueden pasar, si no se lo permitimos, o hacer algo que no lleguemos a advertir. Esperaremos a ver si la reconciliación es posible.”.

Sin embargo, en la peli, no solo es un cretino sino que además te lo anuncia, no sea que por un descuido llegues a pensar que es mínimamente bueno. Y para colmo la única muestra de redención que el film nos ha llegado a ofrecer son unas melosas e innecesarias escenas relativas a una conversación con Legolas sobre su madre, que se ve que se fue a comprar tabaco y no volvió (o algo así), o un también innecesario comentario dirigido a Tauriel sobre lo que quiere decir «amor verdadero», con su respectiva respuesta igual de patética. Venga ya.

Y puestos a seguir atando cabos a la desesperada, nuestro Rey Elfo recomienda a su hijo, cuando dice de abandonarle, que busque a un famoso montaraz que se hace llamar Trancos, así porque sí, sin aparente sentido alguno. Y lo mas gracioso de todo es que: 1. En la escena del Concilio de Elrond, Legolas representa al reino de Thranduil (se ve que se reconcilian en algún momento entre sagas) y 2. Trancos, o sease Aragorn, nace en el 2931 T.E., y el Bilbo regresa de Erebor en el 2942 T.E., así que si no me fallan las cuentas el famoso y experimentado Trancos es un niño de 11 años. Ole tus huevos molineros, Peter. Aunque todo esto bien podría haber sido resultado de que Thranduil haya pasado de ser divina a ser adivina, puestos a conjeturar…

Por último decir que aquí nuestro amigo elfo, que ha vivido la destrucción de ciudades y luchado contra dragones (algo que de lo que se presume en la segunda película), deja mucho que desear en la lucha si lo comparamos con el portento de su retoño. Las escenas en las que Thranduil sale repartiendo mamporros son pocas y no es que destaquen demasiado. Además, vista la habilidad de Legolas para el combate y su increíble equilibrio felino me sorprendió ver como su padre se estrellaba contra el suelo. El chiquillo ha debido de salir a la madre.

Thranduil cabrón

Thranduil: «Amiga, ¿tú quieres sentirla en el pesho?»

Tauriel se queda descolgada.

Tauriel ha sido un personaje que no ha pasado indeferente, incluso ha generado bastante odio entre los fans de Tolkien. Dejando a un lado sus chorradas amorosas que no venían al caso y como hemos visto han sido casi lo único para lo que han servido, la pregunta es, ¿qué pasa con Tauriel? Según ha dado a entender Peter Jackson en sus películas, Legolas y Tauriel siempre han trabajado juntos, y eran mejores amigos o lo que sea, de ahí surgió el amor por parte de El Elfo. Pero en El Señor de los Anillos ni se la nombra (obviamente puesto que todavía no existía). Así que ya está, Tauriel simplemente desaparece del mapa, una oda a la lógica y a la coherencia. Lo que creo que muchos pensábamos que iba a suceder, es que Tauriel muriera de alguna forma u otra (seguramente de alguna forma moñas). Pues no, han dejado a un personaje por ahí colgado, al que ni siquiera se le da la opción de volver a su reino (qué malo eres, Thranduil), ni de acompañar a Legolas en la búsqueda de Trancos, ni nada de nada. Recordemos que Glorfindel no salió en el Señor de los Anillos por una razón similar, el no dejar a un personaje descolgado, a un tipo del que no se supiera nada más en las siguientes películas, o al menos así nos lo vendieron y nos lo creímos. Y ahora nos llega un personaje, Tauriel, que está por ahí suelto y que sólo ha servido para crear un trío amoroso, dar patadas (sobre todo a la obra de Tolkien) y poco más.

La locura de Thorin de lo bueno lo mejor.

Y es que, junto con Smaug, la Piedra del Arca del film es sin lugar a dudas la locura que se apodera de Thorin. Antes de nada, recalcar que no se podría haber hecho sin la actuación de Richard Armitage. La evolución en los ojos, en el comportamiento del rey enano por la maldición del oro es increíble y cien por cien veraz, esto sí que te lo crees. Esta locura hace que te mantengas enganchado a la pantalla, no sabes hasta cuándo va a durar y hasta qué punto va a llegar o cuáles van a ser sus consecuencias. Los monólogos que mantiene consigo mismo o las conversaciones obsesivas sobre la Piedra del Arca son absolutamente impresionantes y la verdad es que fieles al libro.

Por otra parte recalcar que en general las actuaciones han dado la talla teniendo en cuenta el guión que tenían y el enfoque de sus personajes, a veces no muy adecuado. Sobresalientes los trabajos de McKellen y Freeman, aunque eso es algo a lo que ya nos tienen acostumbrados.

«¿Es que nadie piensa en los niños?»

No sé en qué momento, supongo que en uno muy malo, a alguien se le ocurrió que el cejijunto de Alfrid debía tener más protagonismo que Radagast y Beorn juntos. El patán oficial de la saga trata de quitarle un poco de dramatismo a la obra, añadiendo una nota de humor. El problema es que no tiene gracia, nada, ni un poquito, ni corriendo travestido en medio de una batalla, ni manteniendo absurdos piques con las aldeanas de Esgaroth, ni soltando ridículas frases que no vienen a cuento como la de “¿es que nadie piensa en los niños?”; me sobra por todos sitios, además parece desaparecer sin más, así que lo mismo se larga con Tauriel, ambos conocen lo que es el amor verdadero y pasan el resto de sus vidas repoblando la Tierra Media con adorables mestizos de pelo naranja y una sola ceja.

Por otra parte nos parece un insulto que Beorn sólo haya tenido 10 segundos de escena, cuando en la historia original es él quien se carga a Bolgo, ¿qué os ha hecho ese personaje?

Pobrecillo, pensaste que iba a durar más de 10 minutos.

Smaug: «Pobrecillo, pensaste que iba a durar más de 10 minutos de película…»

Bilbo, el hobbit lv.100 que mata orcos a pedradas.

El estar tanto tiempo sin una presencia femenina en el grupo ha hecho que nuestros protagonistas desarrollen una fuerza extraordinaria en las extremidades superiores. Tal es el caso de Bilbo que ha pasado de ser el tirillas del grupo a cargarse a orcos a pedradas, sí, a pedradas. Aunque supongo que eso no es nada comparado con el hecho de que 13 enanos cambien el curso de una batalla que estaba totalmente perdida, y que lo hagan, además, como unos machotes, pues sólo los aficionados usan armaduras en las guerras, los enanos de verdad prefieren ir a pelo, sí, señor. Y siguiendo en la misma línea: ¿por qué no 2 enanos no van a poder hacerles frente a un centenar de trasgos?

Gandalf está chocho y otros detalles menores.

Al menos esa es la sensación que uno piensa cuando observa que la lección de turno que Gandalf le mete a Bilbo sobre los anillos de este film se repetirá en La comunidad del anillo. Quizás no parezca demasiado importante, pero habría sido más acertado que las sospechas de Gandalf sobre el anillo del hobbit se hubieran quedado en eso, sospechas.

Por otra parte hemos observado que a Dardo le fallaban las pilas de vez en cuando, a veces brillaba ante orcos y otras no. Además, puestos a ser un poco fieles a Tolkien, deberían haber hecho que brillaran también Orcrist y Glamdring forjadas junto con Dardo por los elfos de Gondolin, los cuales las dotaron de esa particular habilidad.

Pero no todos son quejas y es que cosas como la forma de desfilar de los elfos de Bosque Negro bien se merecen una ola, menuda pose y sincronización, todo un espectáculo. Se nota que Thranduil los tiene bien educados, a los rezagados se los debe llevar a sus aposentos a que le hagan desfiles privados, siempre con fines pedagógicos, no vayáis a pensar mal.

Y bueno, puestos a introducir bichos en la peli, decir que si el reno de Thranduil os parecía poca cosa, tenemos a su némesis en el cochino de Dáin “Pie de Hierro”, y no insinúo que el enano sea un cochino, sino que como montura ha elegido a un puerco la mar de cuco. Y para cucas, también, las cabras de la compañía de Thorin, que nadie saben de donde salen pero que estéticamente son la mar de vistosas.. Además tenemos trolles-ariete, carros encantados…

Sobre el exceso de digitalización, decir que a veces llega a decepcionar. Se echan de menos aquellos efectos de maquillaje que pudimos ver en la primera saga, sinceramente pensamos que algunos de los nuevos seres parecían sacados del WoW, y lo mismo ocurre con los paisajes.

La Batalla de los 5 ejércitos vs la Batalla del Abismo de Helm.

O cómo los efectos “espaciales” sustituyen a la originalidad. Volvemos al mismo problema, un abuso del ordenador frente al puro virtuosismo que anteriormente habíamos probado. Y es que hay que reconocerlo: estamos mal acostumbrados…

Que, en general, la animación de las tropas ha ofrecido un gran espectáculo visual es algo que no se puede cuestionar, y supongo que para el público medio se hayan satisfecho en buena medida las espectativas de la misma. La Batalla de los 5 ejércitos no ha estado mal, ha sido muy entretenida e, incluso, divertida en algunos momentos, y supongo que eso es incompatible con el carácter serio, estructurado y lógico que pudimos ver en las grandes batallas de la primera trilogía. No se puede tener todo, no se puede hacer uso de situaciones exageradas y que el resultado sea algo medido, en una línea realista dentro, claro, del género fantástico.

Tauriel: "Lo nuestro era una quimera, mis ojos de elfa me dicen que heredaste el gusto por los chicos de tu padre."

Tauriel: «Lo nuestro era una quimera, mis ojos de elfa me dicen que heredaste el gusto por los chicos de tu padre.»

El regreso de Bilbo y conclusión.

La vuelta a la Comarca trae un buen sabor de boca, incluso hace que te olvides de mucho de lo ocurrido anteriormente. La banda sonora juega un papel clave, el leimotiv no puede faltar, y ver cómo se están subastando los enseres del señor Bilbo te arranca una sonrisa. La Comarca te lleva a ese mundo de Tolkien no transformado, la auténtica esencia de aquello que hace a la obra de Tolkien tan especial, y sin prácticamente efectos especiales, y casi sin posibilidad de destrozar nada (mejor no desafiar a Jackson). Consigue incluso que se te quede una sensación de buena impresión, porque en ese mismo escenario sí acaban enlazando de una forma acertada El Hobbit con La Comunidad del Anillo, que tantos buenos recuerdos nos trae a todos aquellos que tuvimos la suerte de vivirla cuando aún éramos unos enanos, no de los que montan en cerdo, sino de esos que ven maravillados como un nuevo mundo se abre ante ellos.

Conclusión: entretenida, con muy buenos momentos, pero no se acerca para nada a lo que en un principio nos hicieron creer, y es que desgraciadamente no ha podido ser una obra maestra como la saga predecesora. En la primera parte de la obra Gandalf le dice Bilbo: “toda gran historia merece ser adornada un poco” y en esta última Thorin nos ha ofrecido un gran discurso acerca de la ambición. Los productores no han debido entender el mensaje que nos han lanzado ya que la han adornado demasiado y han sido demasiado ambiciosos: hubieran podido hacer una obra maestra en dos películas. La nota de este último film: un 6. La nota final de la saga: un 7.

Esperamos os haya gustado, os animamos a participar comentándonos qué os ha parecido la saga. Un saludo.

Escritor/Editor/Redactor: Barbara_Tinuviel, Kyrios Bromios

Critica a la película "El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos", 3.9 out of 5 based on 8 ratings

10 criticas en “Critica a la película «El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos»”

  1. VA:R_U [1.9.22_1171]
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    Qué crítica más horrible. Es una crítica que muestra todo el odio encerrado por un fan de Tolkien por no haber visto en la gran pantalla lo que tenía en su cabeza tras leer el libro. Todo un desahogo, vaya. Es cierto que la película tiene cosas que se cogen con pinzas (te olvidaste de los gusanos de Dune), pero en general resulta bastante entretenida, y como fan de todo el legendarium siempre disfruto de cualquier referencia al universo tolkiniano que veo en la gran pantalla, ¡sierva de Morgoth! La impresión de la reseña ha sido que has ido punto por punto para decir absolutamente todo lo que no se corresponde fielmente con el libro. ¿Citas de El Hobbit? Venga ya.

  2. VN:R_U [1.9.22_1171]
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    Supongo que hay partes en la crítica en las que tienes razón y sí buscábamos más fidelidad, por ejemplo, con el desarrollo del personaje de Thranduil, igual que también nos quejábamos en su momento de que a Radagast nos lo hubieran pintado con mierda de pájaro en el pelo. Igualmente te admito lo mismo con el caso de Galadriel. Sin embargo, la mayor parte de la crítica responde a decisiones de la forma en la que está planteada, sobre todo si se compara a las anteriores adaptaciones, y ha sido precisamente esa falta de coherencia lo que a mí, personalmente (somos dos haciendo la crítica), más me ha chirriado. No estoy molesto porque en el Hobbit Legolas no haga tantas piruetas (de hecho ni sale), me molesta que esas piruetas carezcan de toda lógica. Tampoco estoy molesto porque los orcos en los libros sean así o asá, sino porque si los comparas a la saga anterior no tienen nada que ver. Al menos yo hablo más como cinéfilo que como fan nazi de la obra de Tolkien, y me consta que mi compañera también. Aun así, siempre es bueno que haya opiniones de todos los colores, por lo que gracias por leernos y expresar tu opinión.

  3. VN:R_U [1.9.22_1171]
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    Gracias por la info, siempre gusta tener una visión diferente en adaptaciones cinematográficas de obras literarias.

  4. VA:R_U [1.9.22_1171]
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    Ahora resulta que una adaptación de una novela a la gran pantalla da todo el libre albedrío para cambiar la historia original por lo que a un director le de la gana. Pues nada, que lo llamen «Fanfic del Hobbit», no » El Hobbit». Los fans de las novela podemos entender que se hagan cambios como lo de Glorfindel por Arwen, en el Señor de los Anillos o eximir de Tom Bombadil, lo que no podemos entender es que metan con calzador cosas que no vienen a cuento o que no tienen lógica de estar.

  5. VA:R_U [1.9.22_1171]
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    Una mierda de película, así te lo digo, illo

  6. VN:R_U [1.9.22_1171]
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    Debo admitir que consideré hacer una reseña de esta película como catarsis tras semejante decepción. Sin embargo, debo felicitar y agradecer a Barbara y Kyrios por su laboriosa exégesis y por ahorrarme el sinsabor. Como admirador de la obra de Tolkien y de Peter Jackson, estoy de acuerdo en términos generales con lo dicho y quisiera agregar algunos comentarios más. La historia dará cuenta de la intrascendencia de esta trilogía cinematográfica no por su mediocre y a la vez pretensiosa adaptación del libro, sino porque, como película, adolece de una soporífera trama, en sí misma inconsistente. La mayoría de los espectadores nunca siquiera han ojeado el libro y les tiene sin cuidado la presunta coherencia con la adaptación cinematográfica; lo que finalmente buscan es una buena historia, y en esta oportunidad Jackson incumplió con ese cometido.

    Considero que hay 2 razones básicas que permiten comprender este desastre. En primer lugar, como fue mencionado en dicha reseña, porque fue innecesariamente prolongada. Un estiramiento grosero y evidente en la finalización intempestiva de la segunda parte, en el turbulento inicio de la tercera y en la posterior Batalla de los Cinco Ejércitos, a ratos tediosa. Pero también, una prolongación colmada de pasajes aderezados con un humor fácil, bordeando el «slapstick». En cierto punto del largometraje, los personajes se quedaron sin nada qué decir. Es cuando se entregaron a una ridícula coreografía (sumadle a eso en 3D y en IMAX): embistiendo y apedreando a diestra y siniestra, no solo a trasgos, también a los desprevenidos espectadores.

    En segundo término porque, y esto puede resultar controvertido, paradójicamente esta trilogía fue pensada como una «precuela» de la adaptación de El Señor de los Anillos. Esto la despojó de cierta libertad argumentativa que pudo aprovecharse en la profundización del carácter y la historia de ciertos personajes clave, antes que la introducción de otros, a mi juicio irrelevantes. E incluso llevó a desaprovechar torpemente pasajes como el de «Dol Guldur», que al mantenerse en el misterio durante la narración original, fue una licencia totalmente desperdiciada. Siempre lo he dicho, una buena actuación supera a cualquier efecto CGI. Cuando Tolkien escribió El Hobbit lo hizo con toda libertad y sin consideración sobre una eventual secuela. Por otra parte, Jackson se ató con avidez a los éxitos del pasado.

    Enhorabuena no existen los dragones, pues de lo contrario, quizá la justicia poética hubiese terminado abalanzando una de estas bestias contra la humanidad del codicioso Peter, contagiado del mismo mal que llevó al infortunio a «Thorin Escudo de Roble».

  7. VN:R_U [1.9.22_1171]
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    Menudo comentario, me has dejado sin palabras. Coincido en todo.

  8. VA:R_U [1.9.22_1171]
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    Hay una cosa sobre la que discrepo con el autor, y esa es la ausencia de Glorfindel en eSdlA, porque el motivo de tal ausencia no creo que fuera para que no se quede un personaje descolgado, sino para dar más protagonismo a Arwen y a su romance con Aragorn, aparte de darle protagonismo a un personaje femenino en una saga donde casi no aparecen mujeres, además hubiera sido extraño ver al final a Aragorn con Arwen como esposa, tenían que explicar eso bien.

  9. VA:R_U [1.9.22_1171]
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    Nada, una mierda gorda como la primera.No os engañeis, es todo por el dinero.

  10. VA:R_U [1.9.22_1171]
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    A mi me encanta ver este género de películas en 3d para sentir tal y
    como si pasara todo a metros de mi … la última la
    vi en Noviembre

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