Arqueología y política: el sentido performativo de la Historia

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Por: SSXIX

Inserta en el marco del estudio de la Historia, como ciencia autónoma o ciencia auxiliar según qué autor, la arqueología (ἀρχαιολογία) es la ciencia que estudia el pasado histórico a través de los restos originados en un tiempo pretérito. A medio camino entre las ciencias forenses y del comportamiento humano (antropología, etnografía, psicología,…) la arqueología representa una disciplina cuya diversidad en su ámbito de investigación puede encontrar múltiples facetas ya no sólo por cultura o periodo, sino por la propia aplicación e implicación en el presente que se halla inserta.

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Carlos III (1774). Rafael Mengs. Óleo sobre lienzo. Museo del Prado (Madrid, España).

Así encontramos que la arqueología, que por su título de ciencia podíamos entender como «objetiva” e “imparcial” en sus hallazgos, es frecuentemente usada como herramienta política en tanto que justifica o ensalza una serie de hechos socio-políticos e ideológicos, afirmando en definitiva legitimidad y poder. Tal es el caso en el cual se inserta el auge de la propia disciplina durante el siglo XVIII, con los descubrimientos de los sitios de Pompeya y Herculano hacia el 1738 (Romero, 2013). Excavaciones patrocinadas por los Reinos de Nápoles y Sicilia de los que era monarca el que fuera después Carlos III de España, ‘déspota ilustrado’ de fuertes intereses neoclásicos. Intereses que luego se reproducirían en un modo de gobierno inspirado por supuestos ideales grecorromanos, con una orientación estética y política a la manera de los emperadores que le valdría los apodos de Carlos III ‘el Político’ o ‘el mejor alcalde de Madrid’ según el imaginario social de la época.

De manera similar ocurre durante a lo largo y a lo ancho del globo: distintos regímenes políticos se han pretendido legitimar en base a una tradición histórica racionalizada por medio de la evidencia de objetos que de meros desechos materiales o curiosidades científicas han pasado a ser venerables reliquias incorporadas a una identidad comunitaria, nacional y/o patriótica. Un insigne ejemplo de este caso, de los muchos que abundan, sería el «casual» rescate arqueológico en 1938 del monumento del Ara Pacis, en el bimilenario del nacimiento del emperador Augusto (Castillo, 2013). Coincidencia de la conmemoración del precursor, ‘padre de la patria’, del Imperio Romano en la conmemoración de la incipiente República Fascista, de cuyas raíces, del subsuelo, surgen los restos del pasado glorioso que vendrá a acompañar a una era dorada de Italia encabezada por Benito Mussolini como nuevo dirigente o Duce. Monumento que, casualmente, luego serviría de diseño inspiratorio de la tumba del propio dictador.

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Ara Pacis Augustae / Altar de la Paz Augusta (13 – 9 a.C.) Museo dell’Ara Pacis (Roma, Italia).

 

 

Hallazgos que, en definitiva, vienen a presentar una suerte de batalla simbólica por el establecimiento de una relación de hegemonía, una pedagogía del poder que dota de sentido ya no sólo a su respaldo sino a su propia existencia en un contexto social delimitado. Como bien podría resultar la forja de un relato de resistencia como el que acontece en la moderna República Francesa en referencia a los restos arqueológicos galos, base fundamental de una identidad y cultura nacional de oposición y resistencia al invasor, fuera este romano, inglés o alemán (Salas, 2012). O el fuerte incremento en la dotación de fondos destinados a la arqueología antigua que experimentó la Rumania de Ceaucescu, heredera de una noción nacionalista que infructuosamente buscaba su identidad e independencia en tanto a la referencia de la vieja nación dacia (Carbó, 2012). 

Sin embargo, de la arqueología no sólo se ha hecho un uso unilateral y exaltado del poder hegemónico, sino que existe una arqueología social o pública, de carácter reivindicativo, que pretende iluminar y reparar puntos oscuros en la memoria histórica. Tal es el caso de la práctica arqueológica en los terrenos de los campos de concentración de la Alemania post-nacionalsocialista con el fin de preservar un recuerdo que evite la repetición de un genocidio masivo como fue el del Holocausto judío (El Universal, 2012). De modo similar ocurre en España, donde las polémicas exhumaciones de los caídos durante la Guerra Civil Española (1936-1939) transgreden las dimensiones de lo científico hacia un terreno de lo social y lo político, protagonizando aún acalorados debates públicos al respecto.

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Cata y exhumación en el año 2012 en Villabasta de Valdabia (Palencia, España).

 

Finalmente cabe citar una parte non-grata para la mayoría de los lectores de la relación entre arqueología y política que es la contra-arqueología como acción performativa en la cual se lleva a cabo una destrucción simbólica e histórica de iconos y emblemas del pasado. Símbolos habitualmente  confrontados a un proyecto ideológico que pretende una purificación identitaria, un reinicio cultural o un abierto desafío simbólico. Ejemplos de esta categoría serían los de la Revolución Cultural o Gran Revolución Cultural Proletaria acaecida en la República Popular China entre 1966 y 1976, que no sólo significó una purga selectiva de varios miembros de la cúpula del Partido Comunista sino también el destrozo de infinidad de objetos y obras de arte pertenecientes al pasado imperial chino como medida de regeneración y olvido obligatorio; el caso de la destrucción de los Budas de Bamiyán por parte de milicias talibanes en 2001 (El Mundo, 2001) o la más reciente difusión de la destrucción de yacimientos asirios por parte de miembros del Estado Islámico en 2015 (El Mundo, 2015).

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El más alto de los Budas de Bamiyán. Comparativa 1963 – 2008. (Bamiyán, Afganistán).

 

En esencia, cualesquiera que sean sus fines, es indudable hallar en la arqueología un modelo de comunicación y de mediatización de posturas políticas e ideológicas que se pueden expresar por diversos canales, sean institucionales o no. En el caso español es bien notorio en cuanto a la creación del Estado-nación, la «Nación española» tal y como la conceptualizamos ahora a través de una serie de símbolos e hitos (Mora & Díez-Andreu, 1995), al igual que ocurre con otras expresiones identitarias en la actualidad en zonas periféricas de la Península Ibérica.

Un método distinto de vivir la Historia a través de la acción, la performatividad de un conocimiento empírico deformado en manos de una realidad ocasionalmente demasiado subjetivizada, pero al fin y al cabo realidad.

 

 

Bibliografía

-Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica Palencia (2015).

http://www.memoriahistoricapalencia.com/exhumaciones.php

-EFE (2001). «Los talibán destruyen por completo los budas de Bamiyán» en El Mundo. 12 de marzo.

http://www.elmundo.es/elmundo/2001/03/10/internacional/984214621.html

-Elena Castillo (2013). «El Ara Pacis, rescatada del subsuelo de Roma» en National Geographic España. Noviembre nº 119.

http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/secciones/8757/ara_pacis_rescatada_del_subsuelo_roma.html

-El Universal (2012) Arqueología arroja pistas sobre exterminio judío en El Universal. 30 de noviembre.

http://www.eluniversal.com.mx/notas/886947.html

-Francisco Carrión (2015). «El Estado Islámico arrasa con Nimrud y sus tesoros asirios» en El Mundo. 6 de marzo.

http://www.elmundo.es/cultura/2015/03/06/54f97ee222601dbb628b4577.html

-Gloria Mora Rodríguez & Margarita Díaz-Andreu García (1995). «Arqueología y política el desarrollo de la arqueología española en su contexto histórico» en Trabajos de prehistoria, Vol. 52, Nº 1, págs. 25-38.

http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=29748

-Jesús Salas Álvarez (2012). «La Guerre des Ruines: archéologie et  géopolitique de Jean Pierre Payot (2010). » en Revista de Historiografía, Nº 17, IX (2/2012), pp. 173-174.

-Juan Ramón Carbó García (2012). «Arqueología, antigüedad y nacionalismo en Rumanía (ss. XIX-XX)» en Revista de Historiografía, Nº 17, IX (2/2012), pp.116-127.

-Mirella Romero Recio (2013). «Pompeya: la ciudad desenterrada» en National Geographic España. Julio nº 115. 

http://www.nationalgeographic.com.es/articulo/historia/grandes_reportajes/8468/pompeya.html

-Museo del Ara Pacis (2015).

http://es.arapacis.it/il_museo/storia

-Museo del Prado (2015). Carlos III por Rafael Mengs.

https://www.museodelprado.es/coleccion/galeria-on-line/galeria-on-line/obra/carlos-iii-3/

 

 

 

 

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