Las ideas de Vikernes

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**ATENCIÓN: El completo equipo de Harald Wartooth Blog se posiciona totalmente en contra de cualquier ideología extremista y, sobre todo, intolerante con determinadas culturas o grupos socio-religiosos. De este modo, ninguno compartimos las ideas desarrolladas por el músico Varg Vikernes, a quien dedicamos este artículo como mero objeto de estudio sociológico con respecto al papel del conservadurismo en el Black Metal. **

Por:  Hyacintho Sol

A mediados de julio de 2013 fue arrestado Varg Vikernes en Salon-la-Tour, Francia. Inicialmente este prolijo y controvertido artista de la escena black metalera escandinava, fue acusado de una conspiración terrorista junto a su esposa Marie Cachet, no obstante, terminó condenado a seis meses de cárcel y al pago de una cuantiosa suma, por incitación al odio racial (Michaels, 2014). No es la primera ocasión que Vikernes tiene problemas con la justica, ya había pagado cerca de 16 años de cárcel por el homicidio de un colega y el incendio premeditado de algunas iglesias de valor histórico en su natal Noruega. Sin embargo, más allá de las circunstancias que rodean sus actuales líos judiciales, resulta de interés la ideología que profesa (que en últimas contribuyó a su nuevo carcelazo) y sus consecuencias prácticas. ¿Qué hay detrás de Burzum, insignia artística de Varg Vikernes?

VMarie Cachet y Varg Vikernes. Cortesía: © France 3 LimousinD.R.

Marie Cachet y Varg Vikernes. Cortesía: © France 3 LimousinD.R.

Legendario y bien conocido en la historia del black metal, este proyecto musical es una síntesis de sus ideales filosófico-religiosos y una estética permeada de crudeza sonora pero con cierta pretensión épica y esotérica. Ciertamente es la punta de lanza propagandística de su peculiar interpretación neopagana del mundo; una visión fuertemente identitaria, sustentada en una concepción purista de la «tradición indoeuropea», que recela del judeocristianismo por su origen «extranjero»; y, como otros relatos neopaganos, apela al mito de una antigua Edad de Oro.

Muy crítica de la sociedad moderna, la cosmovisión de Vikernes idealiza el «pasado» conforme a su interesada interpretación del mismo. Solo basta con acercarse a Thulean Perspective, una de las ventanas oficiales al pensamiento del clan Vikernes-Cachet, para dar cuenta de algunas argucias seudocientíficas que pretenden sustentar sus particulares puntos de vista sobre el origen de los europeos (Vikernes, 2014):

El Neandertal es el Europeo original. El Homo Sapiens es el Africano original. Eso lo entendemos como un hecho. (…) Durante (la última) Edad de Hielo (…) algunos Europeos –es decir Neandertales– viajaron al sur, al interior del territorio Homo sapiens. Sí, el Homo sapiens no viajó al norte y conoció al Neandertal, como es afirmado actualmente por los científicos. (…) Después de que finalizara esta gran Edad de Hielo, apareció un nuevo tipo de hombre. No una nueva especie, no una nueva «raza», tan solo un muy diferente tipo de hombre que actualmente llamamos Cromañón. Los científicos dicen que esto fue resultado de la evolución, y afirman que el hombre africano mutó y de repente todos se volvieron muy diferentes, (pero la verdad es que) el Cromañón fue el resultado de la mezcla racial –o de hecho «mezcla de especies»– que ocurrió cuando los Europeos Neandertales viajaron al sur y conocieron al Homo sapiens Africano –justo cuando el Cromañón apareció…

Finalmente, Vikernes concluye que los europeos son 99.7% Neandertales y solo 0.3% Homo sapiens. Si bien esta especulación no resiste la menor crítica, e incluso resulta pueril, no deja de ser un intento por justificar tesis racistas que solo podrían ser tomadas con seriedad en el siglo XIX. Pero nos permite comprender uno de los rasgos más comunes del pensamiento neopagano racista, entiéndase, su obsesión por justificarse en un pasado glorioso y perdido. En su trabajo sobre los orígenes de la extrema derecha rusa, Walter Laqueur señala cómo una minoría excéntrica de la derecha radical, se volvió contra el cristianismo y empezó a difundir una supuesta religión pagana practicada por los antepasados del pueblo ruso. Algunos círculos nacionalistas se valieron de fuentes de dudosa autenticidad histórico-arqueológica como el Libro de Vlas o Libro de Veles, que relataba los sucesos y hazañas de una antiquísima civilización rusa, para justificar sus pretensiones políticas (Laqueur, 143; 1995).

No fueron los primeros y seguramente no serán los últimos. En su momento los nazis recurrieron a una lectura acomodada de la historia alemana para legitimar su gobierno y su visión del mundo. Mario Bendiscioli, valga decir que desde una posición apologética del catolicismo, hace un interesante y lúcido análisis de las pretensiones neopaganas del Tercer Reich. Cuando señala los fundamentos de esta ideología es evidente la coincidencia con ciertos planteamientos de Vikernes. Por una parte la denuncia del cristianismo como una religión extraña, de origen hebraico y con vocación universalista, totalmente contraria al planteamiento político-religioso del nazismo neopagano en torno al papel de la sangre, el destino manifiesto de los pueblos y su ascendencia racial. Por otra, su fanática búsqueda de la autenticidad germana depurada de todo elemento extraño en su historia y espiritualidad (Bendiscioli, 16; 1940). ¿Acaso el intento de Vikernes por demostrar el linaje especial de los europeos blancos y promover una religiosidad autóctona, no es una manifestación racista filosóficamente emparentada con la pretensión de los neopaganos nacional-socialistas?

Ceremonia de iniciación de las SS en Múnich, Alemania.

Ceremonia de iniciación de las SS en Múnich, Alemania. Muchos de los rituales de paso instaurados por las SS, evidencian un eclecticismo simbólico y ceremonial de diferentes tradiciones, entre éstas el paganismo. Cortesía: www.kingsacademy.com

Si bien el artista reconoce cierta afinidad con algunos nazis que: abrazaron nuestra religión pagana como nuestra religión de sangre y rechazaron al judeocristianismo como una herejía judía; también pretende deslindarse del nazismo al revelar ciertas diferencias ideológicas: a diferencia de ellos no soy socialista (ni siquiera a un nivel nacional), no soy materialista y creo en la (¡antigua!) democracia (¡Escandinava!). (Vikernes, 2005). Su retórica puede sugestionar a cualquier crédulo seguidor, pero es oportuno recordar que los nazis despreciaron tanto el materialismo marxista como burgués; además, el intuitivo culto a la sangre compartido con el nazismo, es simple y llanamente, puro idealismo irracional. Por otra parte, si bien la historia germano-escandinava describe organizaciones con cierta naturaleza «democrático-parlamentaria» como los Thing,[1] ¿qué es la antigua democracia escandinava apenas mencionada por Vikernes, sino el retorno a su utópica Edad de Oro? A semejanza de la elucubración nazi, como buen neopagano racista, ha fabricado e idealizado cierta imagen de sus antepasados.

Pero, ¿qué decir de los efectos prácticos de un pensamiento así? La vida y obra de Vikernes es un testimonio de qué podría suceder cuando se razona como un neopagano racista. En alguna ocasión publiqué un artículo parcialmente alusivo al survivalismo (Aquí), la subcultura de quienes resuelven prepararse para una catástrofe conforme a un riesgo imaginario, aprovisionándose o acumulando pertrechos, construyendo búnkeres en lugares secretos, etc.

El caso Vikernes no es muy diferente. Tras su liberación en 2009 se retiró a una vida bucólica,[2] pero continuando la promoción de su ideario y su labor artística. Junto a su esposa se entregó a la crianza de sus hijos en un ambiente autárquico, donde el entrenamiento de supervivencia y el abastecimiento continúo son de primera necesidad. Ciertamente, la familia Cachet[3] se presenta como un modelo para la preservación de la «auténtica» cultura y raza europea, lo que implica el adoctrinamiento de sus hijos y su aislamiento de cualquier influencia cosmopolita, incluyendo la educación tradicional. El temor a la desaparición de todo vestigio de «autenticidad» europea los condujo al autoexilillo y recelo de la vida moderna. Desde luego, la catástrofe para la que se preparan tiene diferentes manifestaciones: la islamización de Europa, el multilateralismo, el mestizaje racial y cultural, la sociedad materialista, el olvido de antiguas tradiciones…

Para algunos quizá este artista –como tantos otros– sea un personaje excéntrico, incluso de ideas extravagantes para los cánones de la ultraderecha europea tradicional, que entiende al cristianismo (de acuerdo a cada tradición nacional) como un baluarte ideológico e identitario frente al enemigo islámico y el viejo conocido judaísmo. Sin embargo, a diferencia de otros neopaganos racistas, Vikernes es un avezado propagandista de su producción literaria y musical (a pesar de su aislamiento, gusta de las redes sociales) y lo más importante, se ha hecho a una reputación dentro de ciertos grupúsculos de ultraderecha. Pero más allá de su convulsionada biografía, que en parte explica dicho estatus, encontraremos cierta fuerza en su pensamiento, que a mi juicio, se sostiene en la manera cómo ha logrado fundir su mensaje en una experiencia estética y a la vez religiosa. Surge entonces la cuestión de hasta qué punto la admiración por cierto estilo musical puede conducir al fanatismo por una causa, que además tiene aristas religiosas y políticas.

El término fan, como abreviación de fanatic, es un anglicismo reconocido por la Real Academia Española. Remite tanto a la admiración o entusiasmo por un sujeto como por algo, por ejemplo una actividad deportiva o cultural. El origen etimológico de este adjetivo procede del latín moderno fanatĭcus que alude a toda inspiración divina pero permeada de locura. La distinción semántica entre ser un fan y un fanático depende más del contexto en que se empleen dichos calificativos; no es lo mismo ser fan de un equipo de futbol y un fanático religioso. No obstante, la impronta de la industria cultural que ha fetichizado un sinnúmero de expresiones culturales, terminó difuminando la naturaleza del fanatismo; muchas veces la frontera entre ser un fan y un fanático no es clara en el mundo contemporáneo, más aún cuando una expresión artística –como lo es Burzum– emana puro esoterismo neopagano racista y algunos seguidores pueden tomar muy en serio las ideas de Vikernes. ¿Fans o fanáticos?

Desde luego este proyecto no es el único en beber de dicha mezcla estético-ideológica, pero ha sido el más exitoso a la hora de promocionarse en algunos circuitos underground, donde se confunden black metal, neopaganismo y manifestaciones abiertamente fascistas. Un artículo de Alex Kurtagić, artista y comentarista cultural de ultraderecha, identifica cierta afinidad entre el black metal y el Movimiento Revolucionario Conservador de la Alemania de entreguerras, estableciendo en consecuencia una conexión con elementos ideológicos de la tradición Völkisch del siglo XIX.[4] De allí que entienda este género musical como una suerte de baluarte para la cultura y la raza blanca, hasta el punto de considerarlo, como mínimo, un renacimiento de la Revolución Conservadora en el plano de la cultura popular moderna (así como) parte de una creciente subcultura de resistencia al sistema anti-blanco (Kurtagić, 2011).

(2010 www.burzum.org) Belus

Belus (2010), séptimo álbum de Vikernes y el primero tras su liberación en 2009. Diferentes tradiciones folclóricas y mitologías indoeuropeas, inspiraron este álbum, que originalmente iba a llamarse «Den Hvite Guden» (El Dios Blanco). Cortesía: www.burzum.org

Si bien el objeto de este artículo no es profundizar en la historia y la naturaleza del black metal, es debido anotar que Kurtagić generaliza pretenciosa y gratuitamente al aseverar que este género musical es parte de un movimiento de resistencia cultural blanco. Lo que sugiere un desconocimiento, quizá deliberado, de las diferentes vertientes musicales y temáticas concebidas por el black metal, prácticamente desde sus orígenes.[5] Esto sin obviar, desde luego, el vínculo de algunas bandas con la tradición Völkisch o incluso con el ideario nacional socialista, como diligentemente ha demostrado el autor. Por demás, causa sorpresa que en ninguna parte haya mencionado el papel de Burzum en el desarrollo de esta particular escena. Un olvido incomprensible.

Dentro de esta constelación de bandas y atavismos ideológicos descritos por Kurtagić, se encuentra, aunque sin mencionar explícitamente, el odalismo, síntesis y expresión máxima del pensamiento de Vikernes, que él mismo define como (Vikernes, 2013):

Una ideología basada en la sangre (del pueblo nativo) y el suelo (la patria de dicho pueblo); protegiendo, promoviendo y si es necesario reviviendo las costumbres, tradiciones, cosmovisión, valores y religión que naturalmente provienen de cada pueblo específico, en su patria. (…) El Ôðalism promueve la auténtica diversidad; el respeto por el derecho de cada pueblo a tener su propia y única cultura en sus propias tierras nativas. África para los nativos africanos. Asia para los nativos asiáticos. Australia para los nativos australianos. Europa para los nativos europeos.

Cuando estas ideas son tomadas con seriedad, el separatismo racial y cultural es la conclusión lógica; que en términos prácticos puede traducirse en un inocuo aislacionismo como el promovido por Vikernes y compañía. Pero también podría devenir en una versión totalmente insurrecta. En tal caso, no sería la primera vez que una comunidad, conducida por un credo paranoico y un recelo violento, resuelve alejarse del mundo. A este respecto es paradigmática la secta de David Koresh y su trágico final. Lo que plantea un evidente problema jurídico y político para Occidente: ¿cómo diferenciar las inofensivas manifestaciones sectarias de las que son realmente peligrosas?

No es un secreto que muchas sociedades occidentales padecen un declive de sus tradicionales instituciones religiosas, especialmente en Europa. Este fenómeno probablemente se relaciona con la continúa secularización de las diferentes esferas sociales y el consecuente desencantamiento de las diversas confesiones cristianas. La irrupción del misticismo oriental así como un renovado interés por antiguas tradiciones precristianas, no son coincidencia y se suman a una apatía generalizada de las creencias tradicionales. En efecto, han surgido un sinnúmero de prácticas y creencias alternativas al cristianismo y en algunos casos, abiertamente anticristianas, como el neopaganismo racista. En este punto, la reacción de algunas democracias liberales europeas frente a dicho movimiento y sus diferentes expresiones culturales, debe ser resaltada. Las razones que llevaron a Vikernes de nuevo a la cárcel, de pronto toman relevancia.

La compra legal de varios rifles de caza, por parte de Marie Cachet, sumado a una presunta relación con el infame terrorista Anders Breivik, detonaron su detención. Sin embargo, pronto quedo al desnudo la torpeza de las autoridades francesas, cuya  evidencia circunstancial apenas y «logró sustentar» el delito de incitación al odio racial; poco en términos judiciales, teniendo en cuenta que su objetivo original era desarticular una supuesta conspiración terrorista. En cambio, sí lograron con creces victimizar a una familia y reafirmar a sus allegados ideológicos.

El fantasma del neofascismo asusta a los europeos, más aún en tiempos de crisis, y algunos gobiernos actúan en consecuencia, hasta el punto de restringir el derecho a la opinión. Si bien no pretendo hacer una apología del pensamiento de Vikernes y mucho menos de cualquier otra manifestación neofascista, es evidente la contradicción de algunas democracias liberales que, temerosas del pasado y naturalmente desconfiadas de la capacidad crítica de sus ciudadanos, prefieren sacralizar el Holocausto y criminalizar ciertas opiniones políticamente incorrectas. ¿Es legítimo que un Estado, que se dice democrático, penalice estas opiniones? Y por otra parte, ¿actuando de esta manera, previenen acaso el surgimiento de manifestaciones sectarias como la aquí escrita?

Esta cruzada contra el neofascismo ha llegado a extremos insólitos en Alemania, donde ocasionalmente es vetada alguna producción discográfica por su contenido incorrecto. Una política a todas luces contraproducente, pues obstaculizar así una expresión artística, es conferirle cierto estatus de provocación e invitar a su experimentación; toda una delicia para los amantes del arte subversivo. Además, tampoco impide la producción y distribución de estos artículos incluso por los canales legalmente establecidos. Irónicamente la industria cultural también ha hecho del black metal un fetiche mercantil, sin importar que tan underground o anticomerciales pretendan ser algunas bandas. En tiempos de la globalización, el religioso menester de algunos fans es prontamente satisfecho.

¡Y cómo no! Con el tiempo Burzum ha demostrado ser la receta perfecta para consolidar un fandom: ideas provocadoras, música sugestiva y publicidad ocasionalmente gratuita. Tratándose de promover el Oscurantismo como forma de vida, Vikernes no pudo escoger mejor nombre para su proyecto musical.

REFERENCIAS:

BENDISCIOLI, Mario. (1940). Neopaganismo racista. Editorial Difusión, Buenos Aires.

Kurtagić, Alex. (2011). Black metal: Conservative Revolution in modern popular culture. Tomado de: http://www.counter-currents.com/2011/05/black-metal-conservative-revolution-in-modern-popular-culture/ Consultado: 25 de agosto de 2014.

LAQUEUR, Walter. (1995). La Centuria Negra. Anaya & Mario Muchnik, Barcelona.

MICHAELS, Sean. (2014). Kristian ‘Varg’ Vikernes guilty of inciting racial hatred, French court rules. The Guardian. Tomado de:

http://www.theguardian.com/music/2014/jul/09/kristian-varg-vikernes-guilty-inciting-racial-hatred Consultado: 30 de agosto de 2014.

RAE. Definición palabra fan: http://lema.rae.es/drae/?val=fan Consultado: 02 de agosto de 2014.

VIKERNES, Varg. (2005). A Burzum story: part VII – the nazi ghost. Tomado de: http://www.burzum.org/eng/library/a_burzum_story07.shtml Consultado: 08 de agosto de 2014.

VIKERNES, Varg. (2013). Why Ôðalism? Tomado de: http://thuleanperspective.com/2013/07/31/why-odalism/  Consultado: 28 de agosto de 2014.

VIKERNES, Varg. (2014). The cro magnon is our forefather! Tomado de: http://thuleanperspective.com/2014/08/04/the-cro-magnon-is-our-forefather/ Consultado: 08 de agosto de 2014.

WIKI. Fan: http://en.wikipedia.org/wiki/Fan_(person) Consultado: 30 de agosto de 2014.

WIKI. Movimiento Revolucionario Conservador:  http://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_Revolucionario_Conservador Consultado: 30 de agosto de 2014.

WIKI. Völkisch: http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%B6lkisch Consultado: 30 de agosto de 2014.

ILUSTRACIONES:

Marie Cachet y Varg Vikernes. Fuente: http://france3-regions.francetvinfo.fr/limousin/2013/08/28/proces-en-vue-pour-l-extremiste-norvegien-installe-en-correze-308511.html Consultado: 01 de septiembre de 2014.

Ceremonia de iniciación de las SS en Múnich, Alemania. Fuente: http://www.kingsacademy.com/mhodges/03_The-World-since-1900/06_Dictatorship/06b_Rise-of-Hitler.htm Consultado: 01 de septiembre de 2014.

Belus (2010). Fuente: http://www.burzum.org/eng/discography/official/2010_belus.shtml Consultado: 01 de septiembre de 2014.

NOTAS:

[1] En sociedades que ciertamente, por sus condiciones histórico-sociales, tenían una organización similar a un socialismo primigenio. Por otra parte, para profundizar en el tema de la tradición democrática escandinava, véase: http://www.folkestyre.dk/English/White%20Papers/SCANDEMO.htm

[2] Inicialmente se resguardó en una granja familiar en , Telemark y posteriormente se traslado a  Salon-la-Tour, Limousin.

[3] Por razones de conveniencia legal, Vikernes cambió formalmente su nombre a Louis Cachet.

[4] El movimiento Völkisch nació en el seno del romanticismo alemán del siglo XIX, se caracterizó por su interés patriótico en el folclore alemán y su anti-modernismo. En este contexto surgen ideas relacionadas al papel de la sangre en el temperamento de los pueblos. Más tarde, el Movimiento Revolucionario Conservador estuvo influenciado por el ideario Völkisch en la interpretación de la situación alemana posterior a la Primera Guerra Mundial.

[5] Dejaré para un futuro artículo el debate de esta postura sobre el black metal, que valga decir, parte de un enfoque crítico del «establecimiento académico», que Kurtagić califica de conformista e igualitarista.

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8 criticas en “Las ideas de Vikernes”

  1. VN:R_U [1.9.22_1171]
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    Hace mucho tiempo que no comentaba en un artículo y creo que esta vez merece la pena. Aborrezco la actitud de adoración absoluta de gran parte de la comunidad metalera por un hombre que, a pesar de ser un músico con una calidad notable, es una persona con una moral desde mi punto de vista despreciable: asesino, destructor del patrimonio e intolerante.

    Por otro lado, no creo ni que haga falta mencionar que debería dejar de fumarse lo que se fuma y leer libros de verdad, escritos por profesionales y científicos medianamente objetivos en vez de por manipuladores, pseudocientíficos y gente que no tiene ni idea. Incluso una excursión a Atapuerca con sus hijos no le vendría mal, al menos para que aprenda a distinguir entre H.Neanderthalensis y H.Sapiens y le expliquen cómo funciona la evolución.

  2. VN:R_U [1.9.22_1171]
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    Hyancintho, me has dejado sin palabras. Éste artículo ha sido lo mejor que he visto en mucho, mucho tiempo.

    Recalcar que, obviamente, difiero de la visión de Vikernes. La sociedad tan desarrollada que tenemos actualmente, sin recurrir a la idea de que ese desarrollo sea a mejor o a peor, creo que nos permite salvaguardar todo tipo de culturas, por muy olvidadas que puedan parecer. Hay miles de millones de personas que viven en el mundo, y todas son portadoras de ideas, de principios e ideales, de experiencias y de conocimiento. Todos nosotros somos el mejor instrumento para que una cultura no muera, y aislarnos solo nos dificulta esa función que tenemos asignada de forma incluso inconsciente.

    La cultura vive del cambio, la humanidad vive del cambio, la conciencia vive del cambio. Querer evitar el cambio es tener muy claro que estás en contra de la vida misma.

  3. VN:R_U [1.9.22_1171]
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    Mik, muchas gracias. He seguido con interés tus artículos sobre la Historia Eslava, es un tema que me apasiona. Espero nuevas entregas.

  4. VA:R_U [1.9.22_1171]
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    El hecho de que esté colgao va de la mano con otras muchas cosas. No me malinterpretéis, no significa que para ser un buen músico haya que estar loco o drogarse o desfasar en cualquier otro sentido, no es algo vinculante pero sí recurrente, y me apuesto lo que queráis a que el Black Metal no habría evolucionado así sin ese punto “despreciable” de sus miembros más notables, quitarle al Black las mentes retorcidas es como quitarle al Rock Psicodélico las drogas, la actitud grotesca al Punk, lo hortera a la Música Disco o la moñería al Teen Pop. Y al final si uno escucha la música de Burzum en lo que menos se fija es en la ideología Vikernes.

  5. VA:R_U [1.9.22_1171]
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    Señorita Marta, soy tu amor plutónico que es que me ha dado pereza loguear xDDDD

  6. VA:R_U [1.9.22_1171]
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    Muy buen artículo, aunque no estaría mal especificar que la detención por conspiración terrorista fue un error de las autoridades francesas al producirse debido a la compra por parte de la sra Cachet de armas para un club de caza que justificó apropiadamente.

  7. VN:R_U [1.9.22_1171]
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    Me parece que uno de los principales problemas con los que nos topamos en determinados ambientes de algunos subgéneros del metal extremo, como es en el caso del black metal, es la seria confusión que hay entre la música en sí y el mensaje ideológico. Apreciando la música como lo que es, es decir, una forma de arte, personalmente creo que usarla como vehículo para transmitir no un sentimiento, ni una pasión, sino una filosofía de vida entera desvirtúa completamente el proceso de creación del artista. El metal, como uno de los géneros más consolidados y más variados de la música moderna, tiene un carácter innegablemente universal. Es accesible para todos, independientemente del origen, la edad o la raza de cada uno. Las temáticas tratadas reflejan los intereses de los músicos de cada banda, pero, como expresión artística que son, no representan sus creencias o formas de vida. ¿Acaso los grandísimos Cannibal Corpse, una leyenda del death metal, tienen por costumbre ejercer lo que proclaman sus letras, extremadamente “gore” y violentas? O es coherente que Tom Araya, cantante y bajista de Slayer (pioneros en escribir letras exclusivamente satánicas) sea católico? Una cosa es vivir tu vida según tus creencias, y otra es intentar difundirlas a través de los medios equivocados, como la música. Es cierto que el black metal en concreto bebe, en gran medida, además del thrash y del death, del punk de los 70-80. Teniendo en cuenta que el punk nació más como movimiento social que como género musical, es comprensible que el black tenga una cierta intención filosófica; pero de ahí a justificar ideologías que engloban todos los ámbitos, tales como el nacional socialismo, hay un trecho enorme. Y si alguien cree que hay alguna conexión entre la música y las ideologías supremacistas, me remito a un “comunicado”, por así decirlo, de los miembros de Summoning, banda austríaca que popularizó el black metal “atmosférico” o “ambient” y que, si bien reconocen el talento musical y la influencia de Burzum, desvinculan el género de cualquier ideología extrema. Quizá el ejemplo más evidente es constatar el simple hecho de que el metal procede del rock, que a su vez procede del blues, que es un género desarrollado eminentemente por personas de raza negra (dejo aquí el enlace: http://www.summoning.info/Stuff/PoliticalStatements.html).

    Aparte de eso, muy interesante el artículo, nunca había encontrado ningún resumen tan completo y detallado
    sobre la ideología de Varg Vikernes.

  8. VN:R_U [1.9.22_1171]
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    Gracias por el dato de Summoning, es muy interesante.

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